miércoles, 8 de abril de 2009

NO BASTA CON GANAR LA GUERRA

Alberto Piris

Refiriéndose a la ley recientemente aprobada en Afganistán, que confirma el papel secundario y esclavizado de las mujeres, hasta el punto de que acepta la violencia sexual dentro del matrimonio y la dependencia de aquellas respecto a los hombres de la familia, Obama, con motivo de la reciente cumbre de la OTAN, hizo este comentario: "Creo que es una ley aberrante. Con toda seguridad, mi Gobierno comunicará al presidente Karzai nuestra opinión al respecto".

Y añadió: "Deseamos hacer todo lo posible para suscitar y promover el imperio de la Ley, los derechos humanos, la educación de las mujeres y las niñas en Afganistán, el desarrollo económico y la mejora de las infraestructuras". Aunque luego matizó: "Pero también quiero que la gente entienda que la razón principal de nuestra presencia allí es la de destruir a Al Qaeda, para que no pueda atacar a los miembros de la Alianza".

No es preciso leer entre líneas para advertir que, con tal de ganar una guerra que hoy es la principal preocupación militar de la OTAN y de EEUU, puede convenir en algunos casos cerrar los ojos ante ciertos aspectos, como la ineludible crítica a una ley que parece dictada por el régimen talibán que fue derribado por las armas occidentales en 2001. "Esa ley no impedirá que EEUU alcance sus objetivos militares", declaró Obama en otro momento.

La citada ley establece que una mujer chiíta solo puede salir de su casa "para una finalidad legítima", aunque no se aclara cuál pueda ser ésta. También obliga a que "salvo si la mujer se encuentra enferma, deberá dar una respuesta positiva a los deseos sexuales de su marido". Otros aspectos relacionados con el divorcio, la custodia de los hijos y el matrimonio son legislados con un claro menosprecio por las mujeres.

Es muy probable que Karzai percibiera una señal de alarma al conocer las declaraciones del Secretario General de la OTAN en el diario The New York Times, en las que aludía a la paradoja de que la Alianza Atlántica haya desplegado en Afganistán un contingente militar de hombres y mujeres que luchan por el pueblo afgano, mientras que en éste las mujeres son discriminadas por una ley dictada ex profeso.

Karzai tampoco desea aparecer a los ojos de Occidente como un extremista islámico y promete revisar la ley citada, aunque avisa que lo hará "en consultas estrechas con los clérigos del país", lo que no resulta un procedimiento muy democrático. Para quitar importancia al asunto, desde los círculos próximos a Karzai se insiste en que esa legislación solo es aplicable a la población chiíta, que constituye un 10% del total, lo que también revela el poco aprecio de los derechos humanos que tienen algunos dirigentes afganos.

Está claro que algo ha cambiado en el orden de prioridades. Ya no se trata tanto de extender la democracia, el respeto a los derechos humanos y las costumbres civilizadas a un pueblo, mejorando su situación y mostrando, con el ejemplo, las ventajas del nuevo modelo, como de pasar todo lo anterior a un segundo plano y concentrar los esfuerzos para destruir a un enemigo que se está mostrando más duro que lo que inicialmente se estimaba. Y cuyos éxitos, prolongados en el tiempo aunque de importancia no resolutiva, están empañando la imagen de la OTAN cuando esta organización celebra su sexagésimo aniversario.

La Historia muestra situaciones en las que, al recurrir a la guerra para alcanzar ciertos objetivos, se produce un fenómeno de transposición, y los objetivos, a menudo, son relegados a un segundo plano porque la primera prioridad pasa a ser la de ganar la guerra. Ésta establece su propia dinámica y las necesidades militares suelen acabar imponiendo sus criterios sobre los objetivos políticos.

No es imposible que Al Qaeda sea derrotada en Afganistán en un plazo razonable, si la estrategia militar aplicada es eficaz y se complementa armónicamente con los planes económicos, políticos y sociales de desarrollo, lo que todavía está por ver. Pero una victoria de la OTAN en ese país no garantizará que el terrorismo islámico no se reproduzca en cualquier otro, incluso en versiones más violentas y peligrosas. ¿Habría que reanudar entonces todo el proceso, partiendo nuevamente de cero?

La victoria aliada en la Primera Guerra Mundial plantó las semillas de la Segunda. Concluida ésta, solo la audaz iniciativa política francoalemana, el germen de la futura Unión Europea, impidió que el ciclo se repitiera. La demencial "guerra contra el terror" que iniciara Bush solo podrá encontrar un fin definitivo si con medios distintos a los únicos que puede proporcionar la OTAN -militares- se instrumentan fórmulas innovadoras que desde nuevas perspectivas aborden la resolución de los viejos problemas. Ni siquiera Obama parece decidido a emprender este camino.

* General de Artillería en la Reserva

martes, 7 de abril de 2009

EE.UU., INTELIGENCIA VERSUS CORRECIÓN POLÍTICA

Jim Lobe *

Entrevista realizada al ex embajador Charles Freeman, designado hace dos meses para presidir el Consejo Nacional de Inteligencia de Estados Unidos y que renunció tras una dura campaña del llamado "lobby pro-israelí".

El Consejo está a cargo de coordinar la producción de análisis, basados sobre datos aportados por las 16 agencias de inteligencia de Estados Unidos, dirigidos al Poder Ejecutivo, al Congreso legislativo y a la opinión pública.

Al conocer su designación —propuesta por el director de Inteligencia Nacional, almirante Dennis Blair—, diversas figuras derechistas socavaron su posición recordando sus críticas al vínculo de Israel con sus vecinos árabes y al trato que ese país les brinda a la población palestina.

Freeman, de 66 años, fue apoyado con fuerza por numerosos ex funcionarios de inteligencia y del servicio exterior, como los ex embajadores en la ONU y en Israel Thomas Pickering y Samuel Lewis.

Este diplomático con estudios en las universidades de Harvard, Yale y la Autónoma de México llegó a encabezar la Embajada de Estados Unidos en Arabia Saudita (1989-1992), pero antes trabajó en las de India, Taiwán, China y Tailandia. Fue, incluso, el principal intérprete del fallecido ex presidente Richard Nixon (1969-1974) en su primera visita a Beijing, en 1972.

Pickering, Lewis y otros 15 altos diplomáticos retirados consideran a Freeman "un hombre de integridad y gran inteligencia que nunca dejaría que sus puntos de vista personales ensombrecieran o distorsionaran las estimaciones de inteligencia".

IPS dialogó con Freeman en Washington.

IPS: Como la información pública sobre su designación se concentró en unos pocos asuntos, nunca se conocieron muchos detalles sobre lo que usted esperaba hacer como presidente del Consejo Nacional de Inteligencia.

CHARLES FREEMAN: Francamente, me acerqué a esto sopesando hipótesis y con la intención de explorar algunas cuestiones sustanciales. Digo "hipotésis" porque uno nunca sabe, hasta que se encuentra con realidades burocráticas o de otro tipo, si su idea de lo que se debe hacer es realista o factible.

Pero mi sensación era que en los últimos años hubo varios problemas con la comunidad de inteligencia y com sus resultados. Hubo problemas obvios de calidad y de credibilidad, especialmente en vísperas de la guerra de Iraq. Creyó en las afirmaciones de grupos de exiliados (iraquíes) y determinó sus conclusiones según el gusto político de sus principales consumidores.

IPS: ¿Qué clase de cambios de procedimientos pensaba implementar?

CHARLES FREEMAN: Habría intentado alentar fuertemente a la comunidad de inteligencia a usar información clasificada como forma de corroborar información que no es clasificada, o que no es terriblemente delicada aunque sí sea clasificada. En otras palabras, habría urgido a los analistas a reducir, y no a aumentar, los niveles de clasificación.

Buena parte de las críticas a mi designación se centraron en la posibilidad, aparentemente horrorosa, de que yo produjera inteligencia que no se ajustara a la conveniencia o corrección política. Una inteligencia que no se adaptara a los preconceptos o preferencias políticas de sus consumidores. Y eso habría sido inaceptable.

IPS: ¿Qué puede decir sobre la forma en que hoy se reúne y evalúa la información de inteligencia?

CHARLES FREEMAN: En buena medida, hubo una tendencia a atender el corto plazo —por ejemplo, ¿cuántos túneles colapsaron ayer en Gaza bajo las bombas israelíes?—, sin pensar en las cuestiones de más largo plazo.

¿Qué significa para Israel que estén colapsando esos túneles? ¿Qué significa para Egipto? ¿Y para los palestinos en Gaza? ¿Qué significa para la comunidad internacional? Y, lo que es más importante, ¿qué significa para los intereses de Estados Unidos? ¿Cuáles son las consecuencias a largo plazo de la ausencia de paz para los israelíes y de las continuas restricciones a los palestinos?

IPS: ¿Y qué sucede? ¿Por qué las cuestiones estratégicas de largo plazo no reciben suficiente atención?

CHARLES FREEMAN: Una de esas cuestiones es el futuro del dólar como moneda de reserva. En Bretton Woods, el dólar se convirtió en la divisa mundial de reserva, respaldada por el oro. Un cuarto de siglo después, (el ex presidente Richard) Nixon (1969-1974) eliminó el respaldo del oro para nuestra moneda.

El rol del dólar como tipo de cambio universal para las reservas y el comercio es absolutamente central para nuestro poder y alcance internacional.

Esta apuesta nuestra es fuerte. Poner al dólar en problemas, como lo hicimos nosotros, es algo muy, muy importante. Al menos China, Rusia, Brasil, India y Corea del Sur, y muy probablemente otros, exigen ahora la gradual eliminación y reemplazo del dólar como moneda de reserva.

He visto venir esto desde hace alrededor de un año. He estado hablando sobre esto. Es una de nuestras actuales responsabilidades. Al final, si uno crea una situación en la cual la gente no quiere dólares, no hay nada que pueda hacer al respecto. Ésta es una cuestión estratégica.

IPS: ¿Alguna más?

CHARLES FREEMAN: Nadie le está prestando atención alguna, tampoco, a las consecuencias de la erosión del orden mundial que tejimos tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y de la era poscolonial que le siguió. Ambos fenómenos profundizaron eso que yo llamo la idea euroestadounidense o de la comunidad atlántica sobre los derechos humanos y civiles, incluida la concepción de que todos los estados —incluido Estados Unidos— deberían ser sometidos a las mismas reglas.

Ahora vemos un mundo cuyo centro de gravedad se ha trasladado, de muchas maneras, a Asia, a países como China e India, naciones no occidentales que no participaron en la elaboración del consenso atlántico sobre el estado de derecho. Eso deja en pie las grandes preguntas: ¿sobrevivirá el legado que creamos estadounidenses y europeos si no trabajamos juntos para mantenerlo? ¿O otros pueblos cuyos valores no son los nuestros dictarán nuevas normas y un nuevo orden? ¿Y qué consecuencias tendría para nosotros un orden basado sobre valores diferentes de los nuestros?

IPS: ¿Por qué el almirante Blair lo eligió para presidir el Consejo Nacional de Inteligencia?

CHARLES FREEMAN: En cierto sentido, los dos pensamos muy parecido. Cuando me preguntó, mi reacción inicial fue negativa, porque había pasado 30 años trabajando para el gobierno y, en mi opinión, 30 años eran suficientes. No quería hacerlo de nuevo.

Al final, Blair me convenció de que tenía un deber que cumplir con mi país, porque no es sencillo encontrar a alguien con mi nivel y diversidad de experiencias, que abarcan América Latina, África, Asia meridional, Asia oriental, el sudeste asiático, el mundo árabe, Medio Oriente, Europa, Rusia, Corea del Sur, Asia central, las políticas de defensa...

En segundo lugar, tengo una reputación de pensar estratégicamente, de analizar las implicaciones de largo plazo más que sumergirme en el corto plazo. También se me acusó de pecar de realismo y objetividad. Y tal vez se me vea como un iconoclasta. Sabía que sería controvertido, porque he sido indiferente a la corrección política.

Llegué a creer que podría mejorar la calidad del proceso y restablecer la credibilidad del producto. Y que podría producir informes de clasificación lo suficientemente baja, y hasta desclasificados, como para que les resultaran realmente útiles al Congreso y a otros participantes en los debates nacionales.

Pero entonces resultó evidente que esta pequeña pandilla de likudniks (militantes del derechista partido Likud, hoy al frente del gobierno israelí) que me perseguían continuaría con sus actividades difamatorias, usándome como excusa para desacreditar cualquier juicio de la comunidad de inteligencia que les resultara antipático.

Llegué así a la conclusión de que podría hacer todo lo que me propusiera, excepto restaurar la credibilidad de la inteligencia estadounidense. Mi único consuelo ante sus viciados ataques es que con su sobreactuación, más que sofocar el debate, tal vez lo hayan abierto.

* Periodista estadounidense, corresponsal de la agencia Inter. Press Service en Washington


domingo, 5 de abril de 2009

EE.UU. PIDE UNA ENERGICA RESPUESTA INTERNACIONAL CONTRA EL LANZAMIENTO DEL COHETE REALIZADO POR COREA DEL NORTE

Corea del Norte ha concretado su desafío a la comunidad internacional con el lanzamiento esta madrugada (hora española) de un nuevo misil estratégico. El Gobierno de Pyongyang ha confirmado el lanzamiento "exitoso" de lo que ha asegurado que es un "satélite de comunicaciones". El régimen de Kim Jong-il ha apuntado que el cohete Unha-2 ha sido capaz de poner en órbita el satélite Kwangmyongsong-2, como parte del desarrollo de su programa espacial. Sin embargo, tanto EE UU como Corea del Sur han negado que Corea del Norte haya conseguido poner en órbita ningún satélite. Las Fuerzas Armadas estadounidenses aseguran que "el aparato ha caido en aguas del Pacífico".

La acción norcoreana ha levantado las iras de gran parte de la comunidad internacional y las declaraciones de condena contra el régimen de Kim Jong-il no han tardado en producirse। Barack Obama ha advertido de que la el lanzamiento norcoreano "crea inestabilidad en su región y en todo el mundo", y ha exigido al régimen de Kim Jong-il "que se abstenga de cometer más acciones de este tipo". En un comunicado distribuido por la Casa Blanca, el presidente estadounidense denuncia que "con este acto provocador, Corea del Norte ha hecho caso omiso de sus obligaciones internacionales, ha rechazado los llamamientos a la calma y se ha aislado aún más de la comunidad internacional". Por su parte, la ONU, a petición de Tokio, que considera el lanzamiento "extremadamente provocador", ha convocado para esta tarde una reunión urgente del Consejo de Seguridad.

Rusia pide calma

Ayer sábado,el régimen de Pyongyang ya había asegurado que todo estaba preparado para poner en órbita un satélite de comunicaciones, que para los expertos no es otra cosa que una prueba encubierta de un misil balístico Taepodong-2 de largo alcance (6.700 kilómetros), informa José Reinoso. Fuentes gubernamentales estadounidenses han asegurado que "tomará medidas para hacer saber que Corea del Norte no puede amenazar la seguridad de otros y salir impune". "Con este acto provocativo, Corea del Norte ha hecho caso omiso de sus obligaciones internacionales (...) y se ha aislado de la comunidad de naciones", indica Obama en el comunicado.

Rusia ha llamado a la calma después de conocer el lanzamiento del cohete. "Estamos comprobando si este lanzamiento es una violación de algunas resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Llamamos a todas las partes a abstenerse de tomar ninguna medida que pueda llevar a una escalada de tensiones en la península coreana", ha dicho un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores, según informa la agencia de noticias rusa RIA.

Según la agencia japonesa de noticias Kyodo, el Ejecutivo japonés, que ha calificado el hecho de "lamentable", asegura que el proyectil lanzado desde Corea del Norte habría pasado por encima de su territorio "sin que haya sido necesario interceptarlo". Según la agencia japonesa, parte del cohete habría caído en el Mar de Japón (Mar del Este), a unos 280 kilómetros al Oeste de la costa nipona, y se prevé que otra parte del fuselaje caiga a unos 1.280 kilómetros de la costa, al otro lado del país.

¿Intenciones pacíficas?

Pyongyang asegura que sus intenciones son pacíficas, pero Estados Unidos, Japón y Corea del Sur exigieron con insistencia a Pyongyang el abandono de este proyecto. La decisión ha puesto también en estado de alerta a toda Asia oriental. Barcos de los tres países, incluidos dos destructores de EE UU, han sido desplegados en la zona para seguir el ensayo y destruir el cohete en caso de que se produzca algún fallo.

Washington dice que el ensayo viola la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU adoptada en 2006 tras las pruebas, atómica y de misiles realizadas por Corea del Norte. El presidente Obama ha asegurado desde Praga que Pyongyang "debe abandonar el desarrollo de armas de destrucción masiva para tener el apoyo de la comunidad internacional" y ha señalado que EE UU trabajará con este fin.

Reunión del Consejo de Seguridad

El embajador de Japón ante la ONU, Yukio Takasu, ha solicitado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de este organismo debido al lanzamiento del misil norcoreano. Según fuentes diplomáticas, la reunión ha sido convocada para las 21:00 (hora española).

En una carta enviada al presidente del Consejo de Seguridad, Takasu ha pedido una "reunión urgente" para "considerar el lanzamiento efectuado" por Pyongyang. Japón y Estados Unidos quieren aprobar una resolución que condene el lanzamiento y endurezca las sanciones contra Corea del Norte.

Según el experto en relaciones internacionales Bruce Klingner, de la Heritage Foundation con sede en Washington, el misil norcoreano es la primera prueba internacional para la Administración de Obama. "Es muy importante que el presidente responda correctamente. También implica una afrenta al Consejo de Seguridad de la ONU, que ahora debe defender sus resoluciones. Si no se pone firme, será otra derrota para las Naciones Unidas".

LA TRAMPA DE LOS DOLARES DE CHINA

Paul Krugman

En los comienzos de la crisis financiera, los bromistas decían que nuestras relaciones comerciales con China habían resultado ser justas y equilibradas después de todo: ellos nos vendían juguetes envenenados y pescado contaminado, y nosotros les vendíamos valores fraudulentos.

Pero últimamente ambas partes de ese acuerdo están fallando. Por un lado, el interés del mundo por los productos chinos ha caído en picado. Las exportaciones de aquel país se han hundido en los últimos meses y son ahora un 26% más bajas que hace un año. Por otra parte, es evidente que los chinos están poniéndose nerviosos por culpa de esos valores.

Pero parece que China sigue teniendo expectativas poco realistas. Y eso es un problema para todos nosotros. La gran noticia de la semana pasada fue un discurso de Zhou Xiaochuan, el gobernador del Banco Central de China, en el que pedía una nueva "moneda de reserva supersoberana".

La facción paranoica del Partido Republicano advirtió inmediatamente sobre un vil complot para que Estados Unidos renunciase al dólar. Pero el discurso de Zhou Xiaochuan era en realidad un reconocimiento de la debilidad del país. Lo que estaba diciendo, de hecho, es que China se ha metido a sí misma en una trampa de dólares y que no es capaz de salir de esa trampa, ni de cambiar las políticas que la hicieron caer inicialmente en ella.

Algunos antecedentes: en los primeros años de esta década, China empezó a registrar grandes superávit comerciales y también empezó a atraer un flujo considerable de capital extranjero. Si China hubiese tenido un tipo de cambio flotante -como, por ejemplo, Canadá-, esto habría provocado una revalorización de su moneda que, a su vez, habría ralentizado el crecimiento de las exportaciones chinas.

Pero, en vez de eso, China decidió mantener el valor del yuan más o menos fijo con respecto al dólar. Para hacerlo tenía que comprar dólares a medida que llegaban. Con el paso de los años, esos superávit comerciales siguieron creciendo, al igual que lo hizo la reserva de activos extranjeros de la República Popular China.

Pero la broma sobre los valores fraudulentos era injusta en realidad. Aparte de un tardío e irreflexivo acopio de acciones (de las más altas del mercado), los chinos han acumulado principalmente activos muy seguros, entre los que los bonos del Tesoro de Estados Unidos (bonos T, para abreviar) representan una parte importante del total. Pero aunque los bonos T son seguros como los que más, ofrecen una rentabilidad muy baja.

¿Había alguna estrategia oculta tras esta vasta acumulación de activos de baja rentabilidad? Probablemente, no. China adquirió su alijo de dos billones de dólares (con lo que convirtió la República Popular en la República de los bonos T) de la misma forma que Gran Bretaña adquirió su imperio: en un ataque de insensatez.

Y, según parece, el otro día, los dirigentes chinos se despertaron y se dieron cuenta de que tenían un problema. La baja rentabilidad no parece preocuparles demasiado, ni siquiera ahora. Pero, aparentemente, están preocupados por el hecho de que alrededor del 70% de esos activos estén expresados en dólares, por lo que cualquier caída futura del dólar conllevaría una gran pérdida de capital para China. De ahí la propuesta de Zhou de pasar a una nueva moneda de reserva del tipo de los Derechos Especiales de Giro (DEG), en los que el Fondo Monetario Internacional mantiene sus cuentas.

Pero esto es a la vez más y menos simple de lo que parece. Los Derechos Especiales de Giro no son dinero real. Son unidades contables cuyo valor se fija en función de una mezcla de dólares, euros, yenes japoneses y libras británicas. Y no hay nada que pueda evitar que China diversifique sus reservas apartándose del dólar ni, por supuesto, que se haga con una reserva que tenga una composición mixta como la de los DEG; es decir, nada excepto el hecho de que ahora China tiene tantos dólares, que no puede venderlos sin provocar una caída del dólar y desencadenar la pérdida de capital que temen sus dirigentes.

Así que, en realidad, la propuesta de Zhou equivale a una súplica para que alguien rescate a China de las consecuencias de sus propios errores de inversión. Pero eso no va a ocurrir.

Y la petición de alguna solución mágica al problema del exceso de dólares de China indica algo más: que los dirigentes de aquel país no se han enfrentado al hecho de que las reglas del juego han cambiado de una forma fundamental.

Hace dos años vivíamos en un mundo en el que China podía ahorrar mucho más de lo que invertía y deshacerse de su exceso de ahorro en Estados Unidos. Ese mundo ha desaparecido.

Aun así, el día después de su discurso sobre la nueva moneda de reserva, Zhou dio otro en el que parecía afirmar que la altísima tasa de ahorro china es inmutable, una consecuencia del confucionismo, que valora la "antiextravagancia". Mientras tanto, "no es el momento apropiado" para que Estados Unidos ahorre más. En otras palabras, dejemos las cosas como estaban. Pero eso tampoco va a ocurrir.

La conclusión es que China todavía no se ha enfrentado a los dolorosísimos cambios que serán necesarios para afrontar esta crisis mundial. Claro está que lo mismo podría decirse de los japoneses, los europeos y los estadounidenses.

Y ese no aceptar las nuevas realidades es el principal motivo por el que, a pesar de algunos rayos de esperanza (la cumbre del G-20 ha conseguido más de lo que yo pensaba), es probable que esta crisis todavía se prolongue durante años.


sábado, 4 de abril de 2009

CUMPLEAÑOS DE LA OTAN

Carlos Taibo

Que la OTAN precise celebrar a bombo y platillo el sexagésimo aniversario de su fundación parece, por sí solo, señal de mala salud. Y eso que, y al menos entre nosotros, las disputas que antaño provocó la Alianza Atlántica han bajado, injustificadamente, muchos enteros. Así lo testimonia, sin ir más lejos, la apreciación que hizo suya, semanas atrás, una de las tertulianas de turno, firmemente convencida de que la presencia de militares españoles en Afganistán quedaba suficientemente fundamentada por el paraguas que ofrecía la OTAN, una instancia al parecer impoluta y de siempre entregada al respeto de la legalidad internacional y de los derechos humanos…

Es urgente, sin embargo, reabrir la discusión sobre lo que hoy significa la Alianza Atlántica. Lo primero que conviene recordar al respecto es que la OTAN configura la principal de las avanzadas militares perfilada por los países ricos. Como tal, y si así se quiere, constituye el brazo armado de un proceso nada edificante –la globalización capitalista–, y contribuye poderosamente a asentar en el Norte opulento una genuina y orgullosa fortaleza. Por su singularidad guerrera –carece de competidores–, la Alianza tiene tanto peso como el que corresponde en conjunto al Fondo Monetario, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio. Por cierto que, si todas estas instancias han escapado llamativamente al control de la ONU, obligado parece subrayar que la OTAN ha desempeñado papeles decisivos a la hora de desacreditar, también, a la máxima organización planetaria: en 1999, al cumplir medio siglo, la Alianza dejó claro que en adelante sus acciones no tendrían por qué depender de una resolución específica del Consejo de Seguridad, en lo que se antojaba un torpedo en la línea de flotación de un Derecho Internacional laboriosamente gestado durante decenios.

En un sentido próximo, la OTAN es una organización claramente supeditada al dictado que impone la Casa Blanca. Aun siendo cierto que algunos miembros de la Alianza han contestado en momentos precisos unas u otras políticas norteamericanas –así lo hicieron, por ejemplo, Francia y Alemania con ocasión de la agresión que EEUU preparaba en Irak en 2003–, la OTAN como tal a duras penas ha servido de cauce para la expresión de tales disensiones. Antes bien, la Alianza ha refrendado puntillo- samente todos los criterios defendidos por Estados Unidos, lo cual no ha sido óbice para que este se sirviese de ella a capricho según las circunstancias. Washington rehuyó la colaboración de la OTAN en el mentado Irak, pero bien que la recabó, en cambio, en Afganistán. Es evidente, de cualquier modo, y en paralelo, que la Alianza ha sido un elemento decisivo a la hora de cancelar cualquier proyecto de independencia del lado de la Unión Europea.

El derrotero reciente de la OTAN se ha visto marcado, en otro terreno, por tres procesos de interés. El primero es una generosa expansión del área de sus acciones militares, no sometida hoy a restricción alguna, y ello por mucho que pueda apreciarse una concentración de intereses en una región, el Oriente Próximo, geoestratégica y geoeconómicamente vital. El segundo lo aporta una activa presión sobre Rusia, encaminada a obstaculizar el renacimiento, en el oriente europeo, de un gigante contestatario; en este sentido, y de nuevo, ningún dato permite afirmar que la Alianza Atlántica ha servido de freno a una creciente agresividad norteamericana plasmada, por ejemplo, en escudos antimisiles y bases militares que apuntalan un proyecto orientado a disputarle a Moscú una atávica zona de influencia. Agreguemos, en suma, que las presiones de la OTAN mucho tienen que ver con el crecimiento del gasto militar en todo el planeta; quienes, hace tres lustros, se atrevían a sugerir que la Alianza era un venturoso estímulo para las conversaciones de control de armamentos han tenido que plegar velas.

No puede faltar en nuestras consideraciones, en fin, el recordatorio de que, rematada la Guerra Fría y necesitada la OTAN de nuevas fuentes de legitimación, al cabo encontró la mayor de estas en el intervencionismo autodenominado humanitario. No hay que ser muy sagaz para concluir que este último responde las más de las veces a la defensa de los intereses de siempre, realizada ahora, bien es cierto, de la mano de procedimientos aparentemente más benignos y notablemente más eficaces. Quien piense, de cualquier modo, que la OTAN siente alguna preocupación por los derechos humanos en algún lugar del planeta haría bien en preguntarse por qué sus soldados no se han desplegado en Gaza y Cisjordania –para exigir la retirada del Ejército israelí–, en el Kurdistán –para reclamar de los militares turcos el respeto de las normas más elementales– o en el Sáhara Occidental –para hacer otro tanto con las fuerzas armadas marroquíes–. El intervencionismo humanitario ha servido para ocultar, por añadidura, lo que ocurría en la trastienda en la forma de un doble y delicado proceso: mientras la OTAN se ha lanzado con denuedo a la identificación –en su caso a la creación– de nuevas amenazas como las que supondrían el terrorismo internacional o las migraciones, por el otro –ya lo señalamos antes– bien que ha procurado, incansable, reflotar algunas de las viejas, y en singular la que acarrearía el gigante ruso.

Chesterton, el escritor inglés, tuvo a bien señalar que el matrimonio es una institución ideal para resolver un sinfín de problemas que no existirían de no existir el propio matrimonio. Si sobran las razones para endosarle a la Alianza Atlántica la frase chestertoniana –tradúzcala el lector–, también sobran para desear que el de estos días sea el último aniversario que la OTAN celebre.

sábado, 28 de marzo de 2009

COMPLEJIDAD Y PERSPECTIVA CULTURAL

Alicia Montesdeoca

Hoy, cuando nuestras aulas son pequeños fractales, expresión del inmenso fractal que es nuestro mundo; integradas por alumnos de distintas procedencias, donde los nacionales se entremezclan y conviven en espacios multiétnicos y multiculturales, emerge la verdadera expresión de nuestro mundo en la convergencia de los mundos que lo integran.

Hoy, cuando las ideas, la información y las innovaciones recorren los pasillos de nuestros centros a través de Internet, y cuando un concepto o un modelo, surgido en cualquier lugar del planeta, se comunica en tiempo real y encuentra resonancia en el otro extremo de éste, sin haber conocido contacto previo alguno, descubrimos que todas las expresiones culturales son las distintas sendas que nos convocan al reconocimiento de la unidad que somos.

Hoy, cuando en el impulso de los individuos por afirmar su identidad y la resolución de los pueblos por ser reconocidos en igualdad de condiciones entre los otros, dando pie a luchas y conflictos por doquier que reclaman mejores políticas de negociación, en las que no exista el olvido, la marginación, los privilegios de unos pocos a costa de la desaparición de los muchos, encontramos la cultura que nos aúna como especie humana y como sociedad inteligente.

Hoy, que las ciencias han acumulado tal cantidad de conocimientos que son capaces de aproximarse en sus hipótesis a aquellos grandes principios que como metas a alcanzar propusieron los hombres y mujeres más inspirados de todas las culturas, descubrimos que esas mismas ciencias son las que nos están llevando a la hipótesis de que en esos principios existe un mismo hilo invisible que parece armonizar los saberes acumulados con un único canto.

Hoy que esa ciencia se aproxima mejor a lo que somos en lo denso y en lo sutil, cualquiera que sea la forma o la manifestación de lo físico, lo biológico y lo espiritual, nos seguimos sintiendo impulsados a nuevas búsquedas que darán nuevos sentidos a la vida de esta especie y que inspirarán nuevas materializaciones, porque cada paso que damos extiende hacia el infinito los objetivos de las búsquedas.

Hoy, cuando el concepto de diversidad parece alcanzar la posición de principio universal, socialmente hablando, a la vez que nos hace intuir la complejidad de lo que somos y lo compleja que es la realidad que nos rodea, se renueva nuestra responsabilidad con la vida, la cual nos invita a confabularnos con ella para dar más vida.

La visión Compleja de la Cultura

Lo enciclopédico de una definición o valoración del concepto Cultura es hacerlo a partir del conocimiento del pasado, por sus vestigios; del presente, según el paradigma dominante y del futuro por los hechos predominantes desde una perspectiva egocéntrica del mundo.

Con el pensamiento complejo no se construye una cultura compleja. Se aprende a mirar la realidad de manera sistémica, desde todos sus ángulos, porque la interacción entre sus distintos elementos propicia la emergencia de nuevas realidades. Pero para ello es fundamental que tengamos la voluntad de cambiar la perspectiva.

Entiendo que la cultura es un sistema vivo que se sostiene con el patrimonio del pasado, se sigue construyendo con la acumulación del presente y se proyecta hacia el futuro a través de las aportaciones de cada generación. Para hablar de otras formas de construir cultura hemos de dejar de parcelar, aprendiendo a relacionar, vincular, sumar, añadir, aprehender, comprender

Con el pensamiento complejo se produce una comprensión no parcelada de la realidad: nuevos principios organizativos; relectura de lo que conocemos y cómo lo conocemos; búsqueda de nuevas herramientas para el aprendizaje y el conocimiento de esa realidad; descubrimiento de un significado nuevo de lo que emerge.

El reto presente está en averiguar qué cultura está construyendo hoy esta sociedad planetaria, cuyos individuos viven con menos fronteras y perciben, cada vez con más nitidez, las interacciones de todos los sistemas (físicos, biológicos, sociales, culturales), sus dependencias, sus posibilidades, sus riesgos y de sus límites.

lunes, 23 de marzo de 2009

¿QUÉ TIENE LA IGLESIA CATÓLICA EN CONTRA DE LAS MUJERES?

Elisa Docio


Como si se tratara de artefactos mecánicos que ellos puedan manipular, ahora pares, ahora no, ahora te preñas, ahora no, ahora follamos, ahora no.

Sus campañas relacionadas con el sexto mandamiento siempre conllevan un trasfondo de agresividad contra las mujeres, para controlar nuestra libertad, para mantenernos esclavizadas del sexo, para seguir culpándonos del pecado original y de todos los pensamientos y “actos impuros” cometidos por los hombres, sean clérigos o simpatizantes en sus diversas gradaciones. Curiosa conducta la de la cúpula eclesial teniendo en cuenta que la mayor parte de su colaboradoras, barredoras de iglesias, bordadoras de altares y voluntariado prosélito son mujeres.

El fariseísmo de la Iglesia de las púrpuras ya ni tan siquiera se camufla, luce en todo su esplendor. Hace pocos años y con eco bastante silenciado se supo de un informe elaborado por Esther Fangman, monja benedictina y psicológa y que fue presentado al Congreso de abades, priores y abadesas de la orden benedictina celebrado en Roma en septiembre del 2000. La traducción al español es de Il Regno (número 7/2001) cuya lectura se recomienda. En él dice textualmente: “Hoy estoy frente a vosotros para hablar de un tema inquietante del que hemos tomado conciencia estos últimos años durante nuestros encuentros entre benedictinas. No es fácil hablar de esto, pero es necesario poneros al corriente de que, en algunas situaciones, las religiosas benedictinas nos vemos obligadas a llevar una cruz muy pesada, como víctimas del comportamiento sexual de un cura. Callar significaría consentirlo.”

Poco tiempo después otra noticia publica que centenares de monjas católicas eran violadas habitualmente por misioneros en 23 países, el Vaticano lo reconoció y el Parlamento Europeo en Estrasburgo aprobó una Resolución de 5 de abril de 2001 “Sobre la violencia sexual contra las mujeres y en particular contra religiosas católicas” por la que se pronunciaba condenando toda violación de los derechos de la mujer, pide que los autores de estos delitos sean arrestados y juzgados y pide a la Santa Sede que considere seriamente todas las acusaciones. Un arzobispo africano condenó a un cura persistente violador a dos meses de retiro por violar a una novicia que quedó embarazada teniendo que abandonar la congregación y echarse a la selva discriminada por pecadora.

Leemos en la prensa que el equipo médico y los familiares de una niña de nueve años preñada de gemelos, violada por su padre desde los seis años, han sido excomulgados por la Iglesia Católica. Espeluznantes informes médicos dicen que la menor pesa treinta kilos, mide un metro treinta y tiene un útero incapaz de albergar un feto por cuanto es inviable de todo punto que pueda llevar a término y sobreviva al parto. Escuchen mujeres del mundo, el padre incestuoso y violador no ha sido excomulgado.

Pagan 400 millones de dólares de indemnizaciones por pederastia y las sotanas togadas se rebelan enervadas ante la más mínima mención de sexo. Las persecuciones religiosas a las mujeres no tienen cómputo posible en la historia. ¿Cuántas mujeres han ordenado quemar a hombres por brujos?

Las bases entregadas no entienden el discurso lejano de los iluminados. Durante siglos, y aún para las que se dejan, morbosos clérigos autodenominados directores espirituales se cebaron con la conciencia de las mujeres, trastornadas, confusas, manejables, chantajeadas. ¿Y las confesiones? Fuente de morbo erótico para hombres reprimidos contra natura, pidiendo detalles para ilustrar sus autosatisfacciones y a continuación sus flagelaciones para purgarse. Hoy ya no es necesario acudir a la tortura del detalle, el mercado del porno y del sexo es amplio y muy accesible. Se puede pecar en la intimidad o en compañía pero sin atosigar a nadie.

¿Aprueban las bases eclesiales, los curas de pueblo, los colaboradores voluntarios, los misioneros en primera línea de sufrimiento, las consignas cerriles? A los talibanes católicos les da igual lo que piense y lo que crea nadie que no sean ellos. ¿Cómo se sienten esos fariseos? Tal vez como prepotentes castrados porque su dios no les dio el supremo poder de crear vida y no pueden alcanzar la cúspide, por eso se nomina a la mujer enemigo público de la Iglesia.

Si lo que buscaban con sus campañas antiaborto y contra preservativo era el campanazo visionario, lo han conseguido. Si pretendían división en la opinión pública también, pero entre los suyos. Los demócratas que tenemos siempre presente la libertad de las personas y los derechos de las mujeres estos barruntos no nos dividen, al contrario nos alertan de la amenaza de abandonar parcelas sociales en manos y mentes que tanto peligro entrañan, sobre todo para nosotras.

Cuando un Papa se arrodille y pida perdón a las mujeres que nos avisen. ¡Ah! y no olvide, si es mujer marque Vd. la cruz en su declaración que la Iglesia velará por su esclavitud.


domingo, 22 de marzo de 2009

PODER Y RELIGIÓN

Alberto Piris

En su biografía de Descartes, Richard A. Watson alude al cardenal francés Jacques Davy du Perron, de quien el filósofo derivó, al parecer, su título nobiliario de "señor de Perron". El citado cardenal, antes de alcanzar tan alta categoría eclesiástica, en audiencia concedida por Enrique III, rey de Francia, formuló un ataque devastador contra el ateísmo y dio varias pruebas de la existencia irrefutable de Dios. Ante ello, el rey mostró honda satisfacción y le hizo saber en cuánto estimaba su elocuencia y su preparación teológica. Acto seguido, escribe Watson, "Du Perron objetó, con modestia, que no tenía importancia, y ofreció regresar al día siguiente y usar las mismas pruebas para argumentar a favor del ateísmo y demostrar que Dios no existía. Enrique se escandalizó y expulsó a Du Perron de la corte. No por largo tiempo, porque su lengua áurea era útil".

Cuando la religión vuelve a ser motivo de conflictos en vastas zonas del planeta, esta anécdota tiene validez hoy. Conviene recordar que se produjo en la segunda mitad del siglo XVI, cuando Francia se desangraba en las guerras de religión entre católicos y protestantes (ocurrió en 1583, entre la 7ª y la 8ª guerras), con su secuela de ejecuciones en la horca o en la hoguera, edictos sobre prácticas religiosas, asesinatos en masa de quienes no profesaban la propia religión, conjuras y conspiraciones sin cuento.

Si lo ocurrido en la corte francesa hubiera alcanzado difusión entre el pueblo -como lo permiten hoy los medios de comunicación-, a éste le hubiera sido más fácil conocer que, tras la fachada de una disputa sobre lo que parecían ser esenciales aspectos teológicos, lo que había en realidad era un forcejeo por el poder. No solo dentro de Francia, entre las estirpes más influyentes y ambiciosas, sino también entre las potencias de la Europa moderna, donde el Papado seguía interviniendo, aunque carente ya del ascendiente que había tenido en épocas anteriores.

Eso no habría evitado la sangre derramada en la llamada "Noche de San Bartolomé", el masivo asesinato de protestantes perpetrado once años antes del hecho narrado, pero las pasiones reinantes, azuzadas por el poder político, que se apoyaban en elementos de la teología, se hubieran atemperado y no hubiera sido tan fácil engañar al pueblo por motivos religiosos. Poco más de un siglo después bastantes ciudadanos rusos murieron a causa de la pugna entre los partidarios de santiguarse con dos o con tres dedos, en la época de las reformas europeizantes con las que el zar Pedro I el Grande quiso modernizar por la fuerza a sus rutinarios y supersticiosos súbditos.

En estos y en otros muchos casos análogos, era el ejercicio del poder lo que estaba en juego, entre grupos que perseguían intereses que poco tenían que ver con la religión, aunque para forzar los movimientos de masas en los que apoyarse fuera preciso recurrir a la manipulación de unos pueblos incultos, ciegamente entregados a sus dirigentes religiosos. Conviene, por tanto, contemplar los conflictos aparentemente religiosos, que también hoy nos acosan, a través de la óptica que permite descubrir dónde está en ellos la pugna por el poder.

Estas reflexiones son de aplicación en España, cuando la jerarquía católica viene promoviendo concentraciones públicas, casi siempre hostiles al Gobierno, con diversos pretextos religiosos, como defender su propio concepto de la familia (que no está amenazado porque se acepten también otros conceptos no coincidentes con él) o impedir que quienes desean abortar o profundizar en las investigaciones genéticas, por citar solo dos ejemplos, lo hagan libremente. Se utilizan absurdos neologismos de resonancias teológicas (como "cristofobia" o "estadolatría") para calificar lo que no es otra cosa que la simple ejecución de lo que la Constitución establece respecto a las relaciones entre Estado e Iglesia.

Esto permite deducir que en el fondo de lo que sucede existe, aquí y ahora también, una lucha por el poder. El poder perdido por la jerarquía católica española desde que fue derogada la anterior legislación del Estado, uno de cuyos principios fundamentales era: "La Nación española considera como timbre de honor el acatamiento a la Ley de Dios, según la doctrina de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, única verdadera y fe inseparable de la conciencia nacional, que inspirará su legislación". Y que no puede ni desea adaptarse al texto de la Constitución de 1978: "Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones". Texto que, por otra parte, muchos desearían reformar, por lo que encierra de preferencia hacia una religión concreta.

Poder o religión: esta es la cuestión, podríamos concluir, parafraseando modestamente a Hamlet. La respuesta, en la mayoría de los casos, es la del título de este comentario: "poder y religión"; cada uno utilizando o intentando utilizar al otro, como la Historia sobradamente nos muestra.

* General de Artillería en la Reserva

sábado, 21 de marzo de 2009

¿BAJAR LOS SALARIOS?

Juan Torres López

Las declaraciones de Paul Krugman sobre la situación de la economía española se están interpretando, yo creo que inadecuadamente, como una legitimación académica de quienes vienen pidiendo moderación salarial para salir de la crisis.

No me propongo reinterpretar al Premio Nobel ni tratar de adivinar lo que realmente piensa llevando el ascua a mi sardina. Pero me parece que lo que ha dicho Krugman no necesariamente pueda ser entendido en el sentido de que la alternativa que tienen ante sí la economía española sea la de la moderación salarial.

Lo que me parece que hizo Krugman aquí fue reiterar un planteamiento que expuso hace unas semanas más brevemente en su blog y que no admite mucha controversia pero que debe ser leído de forma distinta a como se está haciendo.

Decía Krugman con razón que cuando España se integra en una unión monetaria ya no puede utilizar el tipo de cambio para hacer frente a los ajustes que resulten necesarios frente a los demás países. Es decir, para tratar de rebajar de esa forma los precios de sus productos en el exterior para poder ser así más competitivos ya que no pueden serlo mediante otras vías.

Con otras palabras. La economía española está más atrasada y compite en el exterior principalmente a través de los precios porque los productos que les vendemos son muy poco "nobles". Los coches de lujo alemanes, por ejemplo, o sus productos de vanguardia tecnológica se venden aunque su precio sea alto porque ofrecen calidad, diseño, tecnología, etc. mientras que los que nosotros vendemos tienen mucho menos valor añadido y por eso tenemos que hacerlos atractivos gracias solamente a su precio.

Una de las vías que un país de las características del nuestro tiene para bajar el precio de los productos que vende al exterior es la llamada "devaluación competitiva", es decir, la disminución del valor de la moneda propia para que así los que los compran con otras monedas tengan que pagar menos por ellos.

Una vía a la que España tenía que recurrir periódicamente en el pasado como resultado de que nuestro patrón productivo era atrasado y de poco valor.

Lógicamente, cuando nuestro país entró en un espacio de moneda común ya dejamos de tener moneda propia y, por tanto, a partir de entonces no podemos modificar por nuestra cuenta el valor de la moneda al que se comprarán nuestros productos desde el exterior.

En esas condiciones, y si se deja todo lo demás igual, cuando haya una moneda común la única manera de mejorar el precio de los bienes que vendemos al exterior será reduciendo los costes y, en particular, los salariales. Eso es lo que quiere decir que "el ajuste se realiza a través de los salarios".

Por tanto, lo que dice Krugman es de cajón. Y de hecho es lo que ha ocurrido en España desde la entrada del euro y por eso ha sido el país europeo con un comportamiento de los salarios más negativo para los trabajadores: al no cambiar nuestro patrón productivo y no poder devaluar hemos tenido que contener más los salarios. Es verdad que nuestra economía ha cambiado en estos últimos años, que tenemos más industrias de vanguardia y mejor estructura empresarial y que gracias a ello el ajuste salarial no ha tenido que ser muy duro. Pero también es cierto que el cambio no ha sido desde luego suficiente y por eso nuestro déficit exterior se ha ido por las nubes.

Pero, en cualquier caso, lo que cabe preguntarse es si eso ha de ser así siempre y en todas las circunstancias .

La respuesta es que por supuesto que no.

Eso es así solo si no cambian las condiciones de nuestra economía. Si efectivamente sigue especializada en productos de bajo valor añadido, en servicios de baja productividad, en bienes pobres sin más atractivo que ser baratos... no nos quedará más remedio que competir a través de los precios y, en consecuencia, imponer salarios cada vez más bajos. Y subrayo el "cada vez" más bajos porque siempre habrá a nuestro lado algún otro país con salarios más bajos aún, y otros con más bajos que ese, y así sucesivamente.

Por eso podemos decir que este tipo de competitividad es la de los pobres y, además, empobrecedora.

En consecuencia, quienes afirman que lo que necesita la economía española es moderar más los salarios lo que están proponiendo no es mejorarla sino mantenerla en una situación de dependencia, de deterioro y de empobrecimiento relativo y a medio plazo.

La solución no puede venir por ahí, precisamente, porque este patrón es el que tiene una gran parte de culpa de que la crisis en España se esté manifestando con un mayor coste en términos de desempleo, de desigualdad y de pérdida de actividad productiva y empresarial.

De hecho, es al aceptar ese principio de mantenimiento de nuestro patrón productivo cuando se deduce, como hace Krugman, que España no puede hacer nada sino esperar a que Europa se recupere.

Si nos limitamos a moderar los salarios como desea los sectores torpes de la patronal y como defienden quienes están a su servicio estaremos hundiendo más aún el mercado interno y serán las propias empresas, sobre todo pequeñas y medianas, quienes sufrirán en mayor medida sus demoledores efectos negativos en los próximos años, además de los propios trabajadores, lógicamente.

La mejor alternativa a la crisis es un pacto de rentas orientado a generar recursos para la reconversión productiva, para recapitalizar nuestra economía, para generar mucho mayor capital social, para ampliar el mercado interno, para crear condiciones que permitan que nuestro patrón productivo se base en la generación de valor añadido y no solo en el abaratamiento de la mano de obra.

La mejor respuesta a la crisis, la más efectiva que puede darse en estos momentos es incrementar los salarios, principalmente los indirectos y los diferidos que están vinculados al capital social que dinamiza las economías, y combatir la desigualdad. Lo demás solo nos llevará a empobrecernos y a agudizar los efectos letales de la crisis sobre el empleo e incluso la rentabilidad empresarial.

jueves, 19 de marzo de 2009

LA OFENSIVA INTERNACIONAL CONTRA LOS PARAISOS FISCALES CORRE EL PELIGRO DE FRACASAR COMO LO HA HECHO EN EL PASADO

Marcelo Justo

La presión sobre el opaco mundo de las finanzas obligó la semana pasada a que emblemas del secreto bancario como Suiza, Austria, Luxemburgo y Singapur anunciaran su intención de cooperar con los gobiernos extranjeros en su lucha contra la evasión fiscal.

El anuncio fue saludado por políticos y medios informativos de todo el mundo como un avance "histórico", pero lejos de los grandes titulares, la realidad es mucho más prosaica.

En declaraciones al "Financial Times", el ministro de Finanzas de Suiza Hans-Rudolf Merz advirtió que una reforma del secreto bancario de su país requeriría años y varios referendos.

Para Jean Schaffner, de la financiera Luxemburguesa Allen - Overu, las concesiones del gobierno eran "un buen compromiso entre la necesidad de cooperar con las autoridaes impositivas extranjeras y el deseo de preservar la privacidad".

Grandes titulares, pocas noticias

Críticos y estudiosos de los paraísos fiscales han criticado estos anuncios como un caso de "mucho ruido y pocas nueces": el gatopardismo de cambiar algo para que nada cambie.

"Es una política de relaciones públicas de estos países. Si se analiza el detalle de lo que han dicho son anuncios de posibles medidas. Suiza ha sido muy clara: no va a cambiar la ley de secreto bancario", indicó a BBC Mundo Juan H. Vigueras, autor de "La europa opaca de las finanzas", un minucioso estudio del funcionamiento de los paraísos fiscales en el viejo continente.

En 1998 la OCDE publicó un listado de países con prácticas fiscales perjudiciales que apuntaba a cerrar el grifo de los paraísos fiscales para 2005.

Segun la organización los paraísos fiscales "privan a los gobiernos de ingresos fiscales necesarios para su infraestructura y erosionan la confianza de los ciudadanos en la ecuanimidad del sistema impositivo".

A pesar de esta evaluación, las cosas siguieron como siempre hasta la actual crisis financiera.

Desde esta perspectiva, la fiebre mediática que causaron los anuncios en estos últimos días no es más que la fascinación por los titulares vistosos de los medios internacioanles.

Por otro lado, a nivel discursivo se ve un cambio radical de la discusion internacional sobre el tema y se observan inciativas más duras como la ley que está impulsando el gobierno de Barack Obama, la "Stop Tax Haven Abuse Act".

Al otro lado del Edén

Los especialistas calculan que los paraísos fiscales mueven unos US$11 millones de millones, equivalente al PIB de Estados Unidos.

Estos paraísos fiscales, que florecieron con la desregulación financiera mundial impulsada por los gobiernos de Ronald Reagan y Margaret Thacther en los 80, se encuentran en la mira por el papel que cumplieron en la actual debacle financiera.

Según los críticos, estos paraísos fueron fundamentales para la operación de ese monumento a la opacidad que son algunos instrumentos financieros usados de los últimos años, como algunas variantes de los derivados, que actuaron como agujero negro de millones de millones de dólares.

Los defensores aseguran que, más allá de algunos excesos, estos paraísos se han convertido en chivos emisarios de la crisis, mientras que los críticos apuntan que son clave en el blanqueo de dinero ilegítimo y la evasión impositiva.

La cumbre de los G20 el dos de abril es el próximo escenario de esta batalla.

Juan H. Vigueras no es optimista respecto a la cumbre, pero cree que no hay alternativas a largo plazo.

"No hay propuestas para un control de la libre circulación de capitales. Pero como soy de los que piensa que la cosa va a empeorar, por la propia dinámica de la situación, a la larga las medidas se van a tomar", indicó a BBC Mundo.