domingo, 11 de abril de 2010

la nueva estrategia nuclear estadounidense: novedades que no son tales

Manlio Dinucci y Tommaso di Francesco *

Washington acaba de dar a conocer una nueva doctrina nuclear y se prepara para firmar con Rusia un nuevo tratado de limitación de armas en medio de un gran espectáculo mediático. Un poco de análisis demuestra sin embargo que la posición de la administración Obama no contiene ninguna ruptura con la que ya existía. Simplemente se trata de adaptar la política de Bush a la situación actual. Peor aun, la nueva política evade los dos verdaderos problemas: ¿Reactivará el escudo antimisiles la carrera armamentista? ¿Serán sustituidas las armas nucleares por armas estratégicas más desestabilizadoras aun?

En vísperas de la publicación de la Nuclear Posture Review, documento sobre la estrategia nuclear de los Estados Unidos [disponible para su descarga a través del vínculo que aparece al final de este trabajo] y sólo 3 días antes de la firma del nuevo tratado START con Rusia, que tendrá lugar en Praga, el presidente Barack Obama anunció anticipadamente, en entrevista concedida al New York Times [1], las líneas esenciales de la nueva estrategia.

¿Dónde está la novedad? «Si eres un Estado que no dispone de armas nucleares y respetas el Tratado de No Proliferación, tienes nuestra garantía de que no utilizaremos armas nucleares contra ti.» Pero si el Estado (al que Obama se dirige tuteándolo) viola, según el inapelable veredicto de Washington, el Tratado de No Proliferación (TNP), Estados Unidos no garantiza el no uso de armas nucleares contra él.

Y en ese punto Obama designa a Irán y a Corea del Norte, principalmente a Irán, acusado de desafiar a la comunidad internacional con un programa nuclear que «siguiendo su rumbo actual le proporcionará una capacidad nuclear militar». El presidente Obama, recuerda el entrevistador, ya ha declarado que él «no podría cohabitar con un Estado iraní dotado de armas nucleares».

En resumen, eso significa que Estados Unidos se reserva el derecho a lanzar el primer golpe (first strike), o sea el primer ataque nuclear «preventivo» para impedir que un país como Irán pueda dotarse algún día del arma nuclear.

Mientras que la estrategia nuclear del presidente Bush preveía el uso de armas nucleares contra una amplia gama de peligros, la estrategia del presidente Obama –escribe el New York Times– «limita» su uso.

Limitación muy relativa ya que admite su uso no sólo contra un Estado dotado de armas nucleares sino también contra «un [Estado] que no ha firmado o que ha violado el Tratado de No Proliferación».

Paradójicamente, Obama afirma en la entrevista que «Estados Unidos e Israel están muy preocupados por las acciones de Irán», ignorando así que Irán es un Estado firmante del Tratado de No Proliferación y que se somete a las inspecciones del Organismo Internacional de la Energía Atómica mientras que Israel nunca ha firmado el Tratado de No Proliferación y posee un poderoso arsenal nuclear que no se sometido nunca a ninguna inspección internacional. Y mientras que Irán no tiene armas nucleares, Israel mantiene un centenar de ellas apuntando hacia Irán y hacia otros países de la región.

Lo mismo sucede con otro aliado de Estados Unidos, Pakistán, también poseedor de armas nucleares y que tampoco ha firmado el Tratado de No Proliferación. Al ser interrogado sobre el arsenal nuclear pakistaní, cuya «seguridad» ha costado a Estados Unidos por lo menos 100 millones de dólares, Obama responde: «No tengo intenciones de hablar en detalle del [sector] nuclear pakistaní». Lo cual confirma que la nueva estrategia nuclear de Estados Unidos sigue caracterizándose por la vieja política de doble rasero.

No son esas las únicas ambigüedades. Mientras que habla de reducción del armamento nuclear, el presidente Obama declara por otro lado que «mantenemos una robusta [fuerza de] disuasión» y que «invertimos en una estructura mejorada para mantener la seguridad y la fiabilidad de nuestras armas nucleares».

Y mientras que el presidente anuncia la «limitación» del uso del armamento nuclear, los voceros de la Casa Blanca precisan que la nueva estrategia prevé «el uso de una represalia nuclear contra un ataque biológico», o sea contra un país no nuclear acusado, posiblemente basándose en «pruebas» provenientes de la CIA, de haber realizado o de haber tratado de realizar un ataque biológico contra Estados Unidos.

Al ser interrogado sobre la nueva generación de armas «convencionales» que Estados Unidos está desarrollando y que está borrando la frontera entre armas convencionales y nucleares, Obama vuelve a responder que no piensa entrar en detalles. Lo mismo hace en cuanto al problema de las armas nucleares que Estados Unidos mantiene en Europa.

Tampoco habla Obama del «escudo» antimisiles que Estados Unidos quiere desplegar en Europa y que pone en peligro el nuevo tratado START. El que sí habla de ese tema –y es una verdadera ducha fría– es el ministro ruso de Relaciones Exteriores Serguei Lavrov. Sólo 48 horas antes de la cumbre de Praga, Lavrov advierte que «Moscú se reserva el derecho de retirarse del nuevo START si el escudo antimisiles que Estados Unidos quiere construir tiene un impacto excesivo sobre la eficacia de las fuerzas nucleares rusas» [2].

Documentos adjuntos

2010 Nuclear Posture Review (abril 2010)2010 Nuclear Posture Review (abril 2010).

(PDF - 2.7 MB)
 


viernes, 2 de abril de 2010

las cinco secuencias de la fase de desarticulación geopolítica global

Nota publica de GEAB N°43 *

En este final del primer trimestre 2010, cuando en los frentes monetarios, financieros, comerciales y estratégicos, aumentan los signos de confrontaciones a nivel internacional, cuando la violencia del conflicto social de la crisis se confirma en los grandes países y conjuntos regionales, el LEAP/E2020 está en condiciones de suministrar una primer secuencia anticipatoria del desarrollo de esta fase de desarticulación geopolítica mundial.

Recordemos que esta fase podría ser el preludio a una reorganización permanente del sistema internacional si, de aquí a mediados de esta década, las consecuencias del colapso del orden mundial heredado de la Segunda Guerra Mundial y de la caída de la Cortina de Hierro, están totalmente elaboradas. Esto implicaría una reforma completa del sistema monetario internacional, especialmente para reemplazar el sistema actual fundado en el USD, por un sistema basado en una divisa internacional cuyo valor esté fundamentado en una cesta de las principales monedas mundiales ponderadas por el peso respectivo de sus economías.

El año pasado para esta la misma época, en vísperas de la cumbre del G20 a Londres, publicamos en el Financial Times un mensaje a página llena donde señalábamos que la « ventana de oportunidad » ideal para tal reforma radical estaba entre la primavera y el verano 2009, de lo contrario el mundo entraría en la fase de desarticulación geopolítica global a fines de 2009 (1).
El « Anillo de Fuego » de las deudas soberanas - Distribución gráfica de los Estados en función de su deuda y de su déficit público, ( en % PBI) - Fuente : Reuters Ecowin, 02/2010

El fracaso de la cumbre de Copenhague en diciembre de 2009, que pone fin a cerca de dos décadas de una dinámica cooperación internacional sobre la cuestión (2), en un contexto de crecientes conflictos entre estadounidenses y chinos, y de división occidental respecto a la misma, es un indicador pertinente que confirma esta anticipación de nuestros investigadores. Las relaciones internacionales se degradan aumentando las tensiones (zonas y sujetos) mientras que la capacidad de Estados Unidos para desempeñar su función de conductor (3) o incluso simplemente de ser « modelo » de quienes están bajo su orbita se desvanece cada mes un poco más (4). Hacia el final del primer trimestre 2010, podemos particularmente subrayar:

. el constante deterioro de las relaciones chino-estadounidense (Taiwan, Tibet, Irán, paridad Dólar-Yuan (5), caída de las compras de Bonos del Tesoro de EEUU, conflictos comerciales múltiples,…);

. las crecientes disensiones transatlánticas (Afghanistan (6), OTAN (7), contratos de los aviones cisternas de la Fuerza Aerea de EEUU (8), clima, crisis griega,…);

. la parálisis decisoria de Washington (9);

. la permanente inestabilidad del Medio Oriente (10) y el empeoramiento de las crisis potenciales Israel-Palestina e Israel-Irán;

. el refuerzo de la tendencia a constituir bloques regionales (Asia, América Latina (11), Europa en particular;

. la volatilidad monetaria (12) y financiera (13) mundial que aumenta;

. el fortalecimiento del temor en los riesgos soberanos;

. el creciente papel crítico de los bancos estadounidenses asociado a una reglamentación que mira a regionalizar los mercados financieros (14)

. etc...


Evolución de la rentabilidad, ( %) del Mercado de Valores de Nueva York de 1825 a 2008 - Fuente : Value Square Asset Management / Yale School of Management, 2009

Al mismo tiempo, en circunstancias de ausencia de recuperación económica (15), las confrontaciones sociales se incrementan en Europa mientras que en Estados Unidos la red social lisa y llanamente se desmantela (16). Si bien el primer fenómeno es más visible que el segundo, el segundo es más tajante. El dominio de la herramienta de comunicación internacional por Estados Unidos le permite ocultar las consecuencias sociales de esta destrucción de sus servicios de públicos y sociales, mientras ocurre un acelerado empobrecimiento de la clase media del país (17). Este enmascaramiento se vuelve tanto más fácil porque a diferencia de Europa su red social esta atomizada (18): sindicalización débil, sindicatos muy sectorizado sin reivindicaciones sociales generales, identificación histórica del reclamo social con las actitudes « anti-estadounidense » (19)… Hoy en ambos lados del atlántico (y en Japón) los servicios públicos (transportes públicos, policía, bombero,….) y sociales (salud, educación, jubilación,...) están en proceso de desmantelamiento, cuando no son lisa y llanamente cerrados; las manifestaciones (20), cada tanto violentas, aumentan en Europa mientras que las acciones de terrorismo doméstico o de radicalización política (21) son cada vez más numerosas en Estados Unidos. En China, el creciente control de Internet y de los medios de comunicación es ante todo un buen indicador del creciente nerviosismo de los dirigentes pekineses en lo que concierne la situación de su opinión pública. Las manifestaciones en cuanto al paro y la pobreza siguen aumentando, contradiciendo el discurso optimista de los líderes chinos sobre el estado de su economía. En África, la frecuencia de los golpes de estado se acelera desde el último año. Y en Latinoamérica, a pesar de las anteriores cifras macro-económicas positivas, la insatisfacción social alimenta riesgos de cambios radicales de rumbo político como ya se ha visto a en Chile.


Evolución del gasto nominal (22) en la OCDE (en % del PBI del año pasado) - Fuente : MacroMarketMusings / David Beckworth, 11/2009


El cúmulo de estas tendencias está formando muy rápidamente un « cocktail socio-político explosivo » que conduce directamente a conflictos entre los componentes de la misma entidad geopolítica: entre el Estado federal y los estados en Estados Unidos, tensiones entre Estado-miembros en la UE, entre repúblicas y federación en Rusia, provincias y gobierno central en China, entre grupos étnicos, aumento de los sentimientos anti-inmigrantes por todas partes, y el apelar al nacionalismo o al regionalismo (23) para canalizar estas tensiones destructivas. El conjunto se desarrolla en un contexto de empobrecimiento de las clases medias en Estados Unidos, Japón y Europa (en particular en el Reino Unido y en los países europeos y asiáticos (24) donde las familias y las colectividades están más endeudadas).

En este contexto, el LEAP/E2020 considera que la fase de desarticulación geopolítica mundial se extenderá según cinco secuencias temporales, que se desarrollan en este GEAB Nº 43, a saber:

0. Inicio de la fase de desarticulación geopolítica mundial - 4° T 2009 / 2° T 2010
1. Secuencia 1: Conflictos monetarios y de choques financieros
2. Secuencia 2: Conflictos comerciales
3. Secuencia 3: Crisis soberanas
4. Secuencia 4: Crisis socio-políticas
5. Secuencia 5: Crisis estratégicas

Por otro lado, en este número del GEAB, nuestro equipo presenta los ocho países que estima más peligrosos que Grecia en materia de deuda soberana; presentando su análisis de la evolución post-crisis de la economía financiera respecto a la economía real. Finalmente, el LEAP/E2020 presenta sus recomendaciones mensuales (divisas, activos,…) incluyendo algunos criterios para una lectura más fiable de las informaciones en el contexto particular de la fase de desarticulación geopolítica mundial.

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Notas:

(1) Joseph Stiglitz y Simon Johnson ya no dicen otra cosa cuando estiman que la crisis está convirtiéndose en una ocasión fallida de reforma del sistema financiario mundial que conducirá rápidamente a de los nuevos conflictos. Fuente: USAToday, 12/03/2010.

(2) Estadounidenses y europeos tienen posiciones diametralmente opuestas sobre este tema y la llegada al poder de Barack Obama sólo ha vuelto más complicado el posicionamiento público de los europeos ( como lo han afirmado inmediatamente desde el principio los « Obamáfilos ») sin cambiar lo fundamental.

(3) Lo mismo ocurre en lo que respecta a la investigación, la posición de Estados Unidos retrocede muy rápidamente. La clasificación mundial de las mejores instituciones de investigación sólo cuenta con seis instituciones estadounidense entre los quince primeras contra cuatro europeas y dos chinas; y ninguna en los primeros tres lugares. Fuente: Scimago Institutions Rankings 2009, 03/2009

(4) Como lo muestra la actitud de Israel que está actuando de manera casi injuriosa con respecto a Washington. Éste es un indicador importante ya que nadie mejor que los aliados más cercanos para percibir el grado de impotencia de un imperio. Los enemigos o bien los aliados recientes o lejanos son incapaces de tal percepción al no tener un acceso tan íntimo al poder central, ni una perspectiva histórica suficiente como para poder percibir tal evolución. El editorial de Thomas Friedman en el New York Times del 13/03/2010 ilustra bien el desconcierto de las elites americanas frente a la actitud cada vez más atrevida de su aliado israelí, e igualmente la incapacidad del gobierno estadounidense la para reaccionar firmemente a este descaro.

(5) El tono sube considerablemente sobre esta materia lo que lo convierte un juego en una apuesta de poder simbólico como económico para Pekín oy para Washington. Fuentes: China Daily, 14/03/2010; Washington Post, 14/03/2010.

(6) El repliegue probable de numerosas tropas de la OTAN fuera del de Afganistán en 2011 conduce a Rusia e India a desarrollar una estrategia común, especialmente con Irán, para prevenir una vuelta de los Talibanes al poder! Fuente : Times of India, 12/03/2010

(7) Además de la caída del gobierno de Holanda por diferencias sobre su presencia en Afganistán, ahora es de Alemania que trae la idea de integrar a Rusia a la OTAN, una buena vieja idea rusa, con el pretexto que la OTAN no es más pertinente en su forma actual. Fuente: Spiegel, 08/03/2010

(8) Los europeos están todos muy excitados ante la decisión de Washington de eliminar la oferta europea de renovar los contrato para los aviones cisterna de la Fuerza Aérea de EEUU.. Esta decisión marca probablemente el fin del mito (muy popular en Europa) de un mercado transatlántico de armamentos. Washington sólo permitirá que sus compañías ganen tales grandes contratos. Los europeos van a tener que prever seriamente abastecerse esencialmente en su industria de defensa. Fuente: Financial Times

(9) Incluso Los Angeles Times del 28/02/2010 se hace el eco de las inquietudes del historiador británico Niall Ferguson quien opina que el « imperio estadounidense » puede colapsar de hoy para mañana como fue el caso para la URSS.

(10) El hecho que el mundo árabe ahora está fuertemente afectado por la crisis económica mundial añadirá una inestabilidad crónica a la región. Fuente: Awid/Pnud, 19/02/2010

(11) Venezuela se equipa de aviones caza chinos. Una situación propia de un guión de política ficción hace sólo cinco años. Fuente : YahooNews, 14/03/2010

(12) Como lo hemos anticipado en los anteriores GEAB, la « crisis griega » se disipa, volviendo a la realidad de las grandes tendencias de la crisis y como por casualidad, desde hace algunos días se empieza a ver de nuevo que los análisis ponen en en consideración la pérdida de Estados Unidos de su notación AAA en lo que concierne su deuda; y el fin del rol de moneda de reserva del USD. Fuente: BusinessInsider/Standard & Poor's, 12/03/2010

(13) El gráfico de más adelante ilustra la volatilidad cada vez más mayor que caracteriza las plazas financiaras y que, según LEAP/E2020, es un indicador de un riesgo sistémico mayor. Si se mira la rentabilidad del New York Stock Exchange durante más de 180 años, se comprueba que en los años de la década pasada (2000-2008 , ciertamente, se podría añadir 2009) están los resultados extremos, los mejores y de los peores. El tamaño de las órdenes pasadas a los mercados financieros mundiales se ha reducido en un 50% en cinco años, bajo el efecto de la automatización y de los métodos de « alta-frecuencia », que aumentan su volatilidad potencial. Fuente: Financial Times, 21/02/2010

(14) La reciente advertencia del Secretario de Estado del Tesoro estadounidense, Thimoty Geithner, referente a los riesgos del desvio transatlántico en materia de reglamentación financiera es sólo el último indicio de esta evolución. Fuente: Financial Times, 10/03/2010

(15) El ejemplo más reciente, Suecia que pensaba haber atravesado la crisis se encuentra de nuevo sumergida en la recesión teniendo en cuenta las muy malas cifras del 4° trimestre 2009. Fuente: SeekingAlpha, 02/03/2010

(16) La tasa de paro de EEUU es ya próxima al 20%, con picos de 40%-50% para las clases sociales desfavorecidas. Para evitar hacer frente a esta realidad, las autoridades estadounidenses practican a una gran manipulación de las cifras de la población activa y de la población en busca de empleo. El artículo de Steven Hansen publicado el 21/02/2010 sobre SeekingAlpha y títulado « Which economic world are we in? » ofrece una perspectiva interesante sobre esta cuestión..

(17) Un análisis ciertamente radical pero muy muy documentado y bastante pertinente de esta situación es desarrollada por David DeGraw en Alternet de 15/02/2010.

(18) Fuente (incluido los comentarios) : MarketWatch, 25/02/2010

(19) La sospecha de « Rojo », de « Comunista » es la que estaría en cada sindicalista de quién manifestante por causas sociales

(20) Igualmente en Estados Unidos los estudiantes manifiestan contra las alzas de las derechos de matrícula; y donde la población se inquieta por el cierre de la mitad de las escuelas públicas en una ciudad como Kansas City; mientras que en Nueva York, son 62 las brigadas de bomberos serán suprimida. Fuentes : New York Times, 04/03/2010 ; USAToday, 12/03/2010 ; Fire Engineering, 11/03/2010

(21) De Joe Stack a los Tea Parties, 2009 la clase media americana tiende a radicalizarse muy rápidamente desde el mediado de 2009.

(22) El gasto nominal es el valor total de los gastos en una economía no corregida por la inflación. Es en realidad el valor de la demanda total. Se constata sobre este gráfico que la crisis señala un hundimiento de la demanda..

(23) El término regional es utilizado aquí al sentido geopolítico, de conjunto regional, (UE, Asean, …).

(24) Así en Corea del Sur, la deuda de las familias sigue agravándose con la crisis mientras que las empresas acumulan de reservas de liquidez en lugar de investir ya que no cree en la recuperación. Fuente: Korea Herald, 03/03/2010.

domingo, 28 de marzo de 2010

el imposible estado palestino

Alberto Piris*

Si se examinan los planos recientemente publicados en algunos diarios, donde se muestra la vasta proliferación de colonias ilegales judías esparcidas por todo el territorio de la ocupada Cisjordania palestina, no es preciso ser un especialista en geopolítica para cobrar conciencia del problema que supondría la creación de un estado palestino.

Una Cisjordania troceada, enmarcada con un muro de hormigón protegido con torretas y alambradas, recorrida por carreteras vedadas a los palestinos y que enlazan entre sí los numerosos asentamientos judíos, fragmentada y dispersa, no puede convertirse en la base territorial de ningún Estado.

Y si el territorio aparece ya como algo imposible para sustentar un Estado viable, la cuestión de la capitalidad riza el rizo de lo inverosímil. El sector oriental de Jerusalén, palestino por tradición y ocupado en la guerra de 1967, donde residiría la capital del imposible Estado palestino, está siendo sistemáticamente ahogado por asentamientos ilegales mientras que la población autóctona es expulsada de sus viviendas y avanza imparable la marea judía en lo que fueron barrios exclusivamente palestinos.

En esas circunstancias no se descubre, por tanto, posibilidad alguna de crear un nuevo Estado palestino, según los varios planes de paz hasta ahora imaginados para resolver este complejo problema. Si Gaza fue abandonada a su suerte -y allí se produjo el excepcional fenómeno de que las tropas israelíes expulsaron a los colonos judíos de sus ilegales asentamientos-, ningún gobernante israelí puede prometer la evacuación de los que se extienden sobre Cisjordania sin sufrir un gravísimo quebranto político. Del mismo modo que ningún dirigente palestino podría aceptar un Estado cuya capital no estuviera en la zona oriental de Jerusalén.

Nada hay nuevo ni sorprendente en esta situación, que se pergeñó claramente tras la guerra de 1967. Pero más de cuatro decenios de sangrientos conflictos y de un creciente riesgo para la seguridad internacional (no se olvide que el Estado de Israel, poseedor de armas nucleares y con una sociedad cada vez más militarizada, no vacilaría en incendiar el Próximo Oriente si creyera que su seguridad nacional estaba siquiera mínimamente amenazada) han mostrado al mundo la necesidad de poner fin a tan inestable y arriesgada dinámica política.

Aquí entra en juego el que es hoy el factor decisivo: EEUU, como garante histórico y principal responsable de la seguridad de Israel. Obama no puede seguir cerrando los ojos ante esta situación, como lo hizo su predecesor, y ha mostrado que está decidido a abordarla sin más tardanza. Pero lo difícil es decidir cómo y cuándo. Los recientes malentendidos entre EEUU e Israel, con motivo de la negativa de Netanyahu a detener la construcción de nuevos asentamientos en torno a Jerusalén, se producen en un momento de fragilidad para la coalición que gobierna Israel y de graves discrepancias en el seno de los gobernantes palestinos.

Aunque tras el encontronazo inicial entre EEUU e Israel, con motivo de la visita del vicepresidente Biden, por ambas partes se ha reafirmado públicamente la vigencia de los lazos que unen a ambos países, la desconfianza crece y se ahonda. ¿Posee Obama un plan concreto -con detalles sobre límites y fronteras, entre otras cosas- para poner sobre la mesa y forzar su aplicación? ¿Se atrevería a hacerlo? ¿Correría el riesgo de chocar con un rechazo de las partes implicadas? ¿Cómo afectaría esto a su debilitada posición ante un Congreso que se empieza a mostrar abiertamente hostil?

El problema palestino no se plantea en un espacio aislado. Estrechamente vinculados a él están los demás conflictos que agitan ese crítico espacio comprendido entre la orilla oriental del Mediterráneo y la frontera occidental de la India: Líbano, Siria, Iraq, Irán, Afganistán, Pakistán... Se trata de un "sistema abierto", en términos técnicos, donde cualquier intervención en uno de sus componentes repercute forzosamente en los demás. Además, la forma en que se produce tal repercusión depende de una gran cantidad de variables de muy difícil, si no imposible, identificación y cuantificación.

No parece que la anunciada reunión de los miembros del llamado "cuarteto" (EEUU, ONU, Rusia y UE), a celebrar en breve en Moscú, vaya a conducir a una solución, porque para ello, y en principio, sería necesario reunir una completa orquesta sinfónica, más que un simple cuarteto, donde participaran todos los instrumentos que tienen voz en esta complicadísima partitura.

Vistas así las cosas no es raro que cunda el desánimo; ni que, ante la abrumadora complejidad del problema, se recurra veladamente a la vieja fórmula de dejar que las cosas se arreglen por sí solas, lo que forzosamente llevaría a una nueva cadena de fracasos. Se anuncian estos días nuevas reuniones y entrevistas entre miembros de los Gobiernos de EEUU e Israel, pero es muy de temer que, tras los necesarios réditos propagandísticos que tanto pueden favorecer la imagen de Obama como la de Netanyahu (sin olvidar la breve visita de la baronesa Ashton a la zona de conflicto, para mostrar la presencia de la Unión Europea), todo se desvanezca de nuevo como humo de pajas y los palestinos sigan enfrentándose a los insalvables obstáculos que les separan de su viejo sueño de poseer, por fin, un Estado propio, libre y soberano, y abandonar su condición de pueblo ocupado, humillado y desesperanzado.

* http://www.ceipaz.org/

martes, 16 de marzo de 2010

el tratado de lisboa o el fin del sueño europeo

Pierre Charasse*

El Tratado de Lisboa que acaba de entrar en vigor entre los 27 países de la Unión Europea (UE) es el punto culminante de medio siglo de construcción europea, finalmente aprobado después del rechazo de los ciudadanos franceses e irlandeses de la mal llamada "Constitución Europea". El Parlamento Europeo ratificó el 9 de febrero los nuevos miembros de la Comisión Europea como lo prevé el tratado. Desgraciadamente, el resultado de este largo y penoso proceso de construcción institucional cristaliza una situación de ingobernabilidad y una fuerte pérdida de influencia de Europa en el mundo. Vale la pena recordar cómo llegamos a esta situación.

Mientras se construía el Mercado Común Europeo con seis países, luego con nueve, 12, 15, la cuestión de fondo de las instituciones y de la naturaleza jurídica supranacional o no de esta asociación de países, fue siempre renviada a más tarde. El asunto se complicó con el ingreso de 10 nuevos miembros. En este contexto había que dar a la UE instituciones claras, eficaces y democráticas al lado o encima de 27 gobiernos con intereses diferentes. ¡La cuadratura del círculo! Después de años de arduas negociaciones nació el Tratado de Lisboa, con el cual la UE iba tener por fin un presidente del Consejo Europeo estable por dos años y medio, un ministro de Relaciones Exteriores, a la vez vicepresidente de la Comisión Europea, y un Parlamento con más poderes. ¡Loable intención! Pero los jefes de Estado escogieron a un desconocido, sin legitimidad democrática ni peso político, el belga Herman van Rompuy. Mientras, las presidencias semestrales continúan como antes y el presidente de turno en este semestre, el español José Luis Rodríguez Zapatero, no está dispuesto a dejar el primer rol a un funcionario de Bruselas sin carisma, ni al presidente de la Comisión Europea, Manuel Barroso. Situación francamente vodevilesca, a tal punto que el presidente Obama no acudirá a la cumbre bianual UE-Estados Unidos en Madrid, por no tener un “alter ego” de su estatura, además de considerar que no hay mucho que conversar con los europeos. Una bofetada para Europa.

Paralelamente a la laboriosa institucionalización de la UE, el ingreso de los nuevos miembros de Europa central y oriental cambió profundamente la relación de fuerzas internas. En toda Europa, en la última década los procesos electorales favorecieron a la derecha, la izquierda entró en crisis y en lugar de oponerse al modelo neoliberal lo aceptó en nombre de la "modernidad". De tal manera que los políticos de todos colores lanzaron ofensivas contra el papel regulador del Estado (en nombre de "una libre competencia sin distorsiones" prevista en un anexo al tratado) y dejaron a los tecnócratas desmantelar paulatinamente lo que hacía la fuerza y la ejemplaridad de modelo europeo, es decir, un mercado regulado por estados protectores de los ciudadanos. Ahora la carga va contra los sistemas de pensión por repartición, acusados de aumentar escandalosamente el déficit público. Los gobiernos pretenden que el "viejo" sistema de solidaridad intergeneracional es insostenible (pero es fácil demostrar lo contrario), y con la ayuda de los ideólogos fundamentalistas de la OCDE impulsan nuevamente los fondos de pensión, como si la crisis financiera de 2008-2009 no hubiera afectado a millones de pequeños ahorradores.

En cuanto al papel internacional de la UE, muchos europeos de la "vieja Europa" creyeron que con el derrumbe de la Unión Soviética un nuevo mundo multipolar iba remplazar al mundo bipolar, y que la UE sería un actor mundial de peso. Este deseo no se cumplió. Estados Unidos no podía permitir que sus propios aliados propiciaran tal perspectiva contraria a su voluntad de hegemonía mundial, y al contrario esperaban de ellos claras muestras de avasallamiento. Este movimiento de acercamiento "natural" se volvió explícito después de los atentados del 11 de septiembre de 2001. En su "Estrategia Europea de Seguridad" adoptada por los jefes de Estado en 2003, la UE retomó como propia la visión estadunidense del mundo, maniquea y simplista, poniéndose del lado del "bien" contra el "mal", justificando las "guerras preventivas" en un mundo enfrentado a "amenazas globales". Los gobiernos europeos, en su mayoría, observaron un silencio cómplice sobre gravísimas cuestiones como Guantánamo, el uso de la tortura (algunos autorizaron los vuelos secretos de la CIA), las restricciones a las libertades individuales o las violaciones de los derechos humanos por Israel (país considerado como pilar del bloque occidental y casi miembro de la UE). En Francia, la derecha gaullista resistió hasta cierto punto, y la última manifestación de desacuerdo con los estadunidenses fue expuesta con brío por el canciller Dominique de Villepin en su memorable discurso en Naciones Unidas contra la invasión de Irak. Pero el presidente Sarkozy, al llegar a la presidencia en 2007, anunció el fin de 40 años de tradición gaullista de independencia nacional con el regreso de Francia "en la familia occidental" y en la estructura militar de la OTAN. De hecho, el Tratado de Lisboa señala claramente que la OTAN es el marco en el cual se organiza la defensa europea, con lo cual Estados Unidos logró el objetivo que siempre había tenido con la ayuda de Gran Bretaña, de amarrar los países de Europa al oeste y sur de Rusia en un solo bloque político-económico-militar dominado por ellos. No hay espacio para discrepancia, como lo muestran las groseras presiones de Washington sobre el Parlamento Europeo para obtener en los próximos días la ratificación de un acuerdo de cooperación antiterrorista leonino, al cual se opone una mayoría de los eurodiputados.

Cumpliendo con el Tratado de Lisboa, los jefes de Estado nombraron a la baronesa británica Catherine Ashton "alta representante" del Consejo Europeo para Relaciones Exteriores y vicepresidenta de la Comisión Europea. Su comparecencia ante el Parlamento Europeo sorprendió a todas las bancadas por su falta de visión y de ambición para Europa. Lady Ashton (quien recordó que apoyó la guerra en Irak) puso énfasis sobre la cooperación con Estados Unidos y la OTAN. Incapaz de explicar cuáles serían los objetivos de la UE en Afganistán, sus respuestas fueron evasivas. No parecía al tanto de la próxima cumbre UE-América Latina de abril en Madrid. Sobre las relaciones con Cuba, la vicepresidenta reiteró su preocupación por los derechos humanos. No habrá cambio en la "posición común" impuesta por Aznar hace 13 años sin consultar probablemente a... ¡Washington! En cuanto al futuro servicio diplomático europeo bajo su responsabilidad, la confusión es total en Bruselas. No obstante, el Parlamento aprobó a la candidata.

En el plan financiero, el Banco Central Europeo (BCE) es totalmente autónomo y no responde a "gobierno económico" alguno. Las tensiones no faltan entre el presidente del BCE, el comisario de Economía y el presidente del "eurogrupo", cada uno reivindicando ser "Mister Euro": la falta de un liderazgo político de la zona euro pone en peligro su credibilidad cuando países como Grecia, España y Portugal se enfrentan a las primeras grandes crisis de la "fortaleza" euro.

La cumbre de Copenhague sobre el cambio climático puso en evidencia que la UE como bloque ya no juega en el patio de los grandes. Después de haber tomado posiciones bastante fuertes sobre el tema del medio ambiente en los meses anteriores, la UE desapareció del escenario, dejando a los "tenores" Angela Merkel, Nicolas Sarkozy y Gordon Brown ponerse de acuerdo con algunos países del G-20 para presentar como un paso positivo el "no acuerdo" propuesto por Obama. En la recomposición del mundo que empezó en Pittsburgh y Copenhague, la UE renunció a su posible papel de puente entre civilizaciones, y prefirió afirmar su pertenencia un bloque occidental euroatlántico cada vez más cuestionado.

La Europa política murió en Lisboa, y el sueño europeo se acabó. De profundis ad te Domine.

18 de febrero de 2010, Ciudad de México (México)

* http://www.consejomexicano.org/index.php?Pierre-Charasse

domingo, 7 de marzo de 2010

luce irigaray y la construcción de una cultura democrática fundada en la diferencia

Entrevista de María José García-Ocejo*

París, Febrero del 2001., Aquello que inspira la vida y la obra de Luce Irigaray es la búsqueda de un futuro más justo y feliz para la humanidad. Ella lo vislumbra a través de una teoría y una práctica de la relación con el otro en el respeto mutuo de sus diferencias. Este encuentro entre dos es lo que posibilitará una mundialización no destructiva de las subjetividades singulares ni de las civilizaciones. Se comprende por ello su interés en la diferencia sexual, la relación más inmediata y más universal, fundadora de la célula de base y del conjunto de las comunidades humanas.

En la obra escrita de Luce Irigaray es posible distinguir tres momentos:1) Un periodo "deconstructivo" en el que critica una cultura fundada en las necesidades de un sólo sujeto (Speculum**). 2) Una etapa en la cual propone ciertos medios necesarios para la construcción de una subjetividad femenina autónoma (Yo, tú, Nosotros**) y 3) La construcción de una cultura de dos sujetos respetuosos de sus diferencias, modelo para una coexistencia en la diversidad a nivel universal (Amo a tí y Ser Dos**).

Luce Irigaray también ejerce una práctica política y cultural. En su libro Democracy Begins between two**, narra sus luchas, particularmente ante el Parlamento Europeo, por los derechos de las mujeres. En ¿Qui sono io? ¿Qui sei tu?** explica su labor educativa con niños(as) y adolescentes para una ciustedadanía respetuosa de las diferencias.

Luce Irigaray es investigadora en filosofía del Centro Nacional de Investigaciones Científicas en París.

MJGO: Me gustaría comenzar esta entrevista preguntándole sobre su relación con el feminismo. A lo largo de su obra, usted se define a sí misma más bien como promotora de la liberación de la mujer que como feminista, ¿qué diferencia encuentra entre estas dos posturas?

LI: No me gustan los términos en sí mismos, evocan un modelo a seguir, comportamientos que adoptar, dogmatismo. Remiten a algo que ha pasado y no a un camino nuevo por construir. Además, comúnmente, el término "feminismo" se entiende en un sentido igualitarista, o sea: para emanciparse, las mujeres deberán ser iguales a los hombres. Ello supone alienarse aun más y voluntariamente a los valores de un mundo que no es el suyo.

Yo pienso que liberarse consiste, para una mujer, sobre todo en la toma de conciencia de sus propios valores y en afirmar su derecho a existir en la vida privada y en la publica. Se trata de tomar conciencia de su sumisión a un sólo orden subjetivo, de descubrir y cultivar ese otro sujeto que es la mujer; de hacerla aparecer a nivel social como diferente y no de hacerla desaparecer dentro de un mundo masculino.

Por ello me parece más pertinente hablar de "equivalencia" de derechos que de igualdad de derechos. Las mujeres pueden exigir ser reconocidas de manera equivalente a los hombres desde su propia subjetividad y de acuerdo a sus propios valores. En mi opinión, lo importante es construir un mundo entre dos sujetos diferentes donde uno no esté sometido al otro.

MJGO: En su trabajo usted combina dos elementos difíciles de conciliar dentro de la teoría feminista: la fidelidad a su propia experiencia y la rigurosidad científica.

LI: Me parece que esta combinación es una dimensión importante a promoverse en un mundo femenino. Generalmente, los hombres han disociado la vida del conocimiento. Ello ha llevado a ciertos desastres que hoy en día amenazan a la humanidad y al lugar donde habita, la tierra... El ser humano como tal parece encontrarse, de alguna manera, sobrepasado y amenazado por sus producciones científicas y por el uso de técnicas inspiradas en el deseo de dominar la vida y no en el de servirla. Por el contrario, ellas, en lugar de incorporarse a dicho proceso de manera tal que se aceleren estos desastres, ¿no deberían ser fieles a su propia experiencia, la que les dicta nuevas reglas de construcción del saber basadas en el respeto al mundo, a la vida, al otro y no en su dominación?

Personalmente, decidí optar por la fidelidad a mi propio camino de mujer desde mis primeros estudios universitarios. Yo sentí que para convertirme en una sabia erudita debía renunciar a mí misma como mujer. Pero decidí que no haría esto. Mi acción por la liberación de las mujeres surge a partir de este momento. Es también otra forma de hacer ciencia...

MJGO: Como ya lo ha indicado, usted defiende la diferencia sexual como el paradigma más eficaz a partir del cual edificar la equidad y la justicia entre los sexos, contra la sola búsqueda de igualdad entre hombres y mujeres. ¿Podría hablarnos más ampliamente de cómo concibe la diferencia sexual y de cuáles son los valores propiamente femeninos que busca revalorar en su trabajo?

LI: Comúnmente, la diferencia sexual se reduce a una diferencia biológica o de estereotipos sociales. Ella no es ni lo uno ni lo otro. Ciertamente, la diferencia sexual incluye aspectos corporales y aspectos sociológicos. Pero otra dimensión es la que hace el puente entre las dos: la identidad relacional. Y ésta no se manifiesta de la misma manera en la mujer que en el hombre. No es igual la manera en que el uno y la otra viven la relación consigo mismo(a), con el mundo, con el otro(a).

Así, el hombre privilegia la relación con el objeto; cuando existe una relación entre sujetos es del tipo "del uno entre muchos" (un hombre en el grupo, un ciudadano en el pueblo, un jugador en el equipo) y la relación queda, generalmente, sólo entre ellos mismos. Por su parte, la mujer prefiere la relación entre sujetos, entre dos sujetos que son de sexos diferentes. Ejemplos que prueban de manera suficiente cómo los hombres y las mujeres tienen una manera diferente de vivir la relación.

Esta diferencia en la identidad relacional no es el resultado de la alienación del sujeto femenino como algunas y algunos lo pretenden. Sino que proviene, ante todo, del contexto diferente en que vienen al mundo la niña y el niño. Nacer de una persona semejante a una misma y acceder al mundo de la misma manera que ella no tiene idénticas consecuencias en el devenir del sujeto que nacer de alguien diferente a sí mismo, como en el caso del niño. La manera en que el cuerpo está implicado en la relación tiene también sus efectos. Dar a luz en sí o fuera de sí, hacer el amor en sí o fuera de sí no conllevan a la misma relación con uno mismo(a) y con el otro(a). Todo ello representa, además, una ventaja cultural para las niñas quienes se muestran más despiertas y creativas que los niños, debido a sus mejores y más precoces capacidades relacionales.

Personalmente he constatado todo esto en un trabajo realizado con poblaciones importantes de niños(as) y adolescentes, en particular con italianos. El problema es que estos valores relacionales se toman poco en cuenta en los programas educativos, en particular en lo que se refiere a la relación entre dos y a la relación desde la diferencia. La instrucción escolar todavía se basa en las características del sujeto masculino: relación con el objeto, competitividad entre hombres dentro de un grupo o entre grupos, adquisición de saberes y capacidades poco interesadas en las relaciones con los otros, y sobre todo con "las otras". Los valores relacionales que caracterizan a las niñas deberían ser reconocidos como dimensiones culturales y civiles tanto o más importantes que aquellas que caracterizan a los chicos. Ello demanda el pasaje de una a otra cultura, a otros métodos educativos. Yo he buscado introducir estos elementos en mi trabajo, en particular en los libros Amo a tí, Ser Dos, Democracy Begins Between Two, ¿Chi sonno io? ¿Chi sei tu?, Yo, tú, Nosotros.

MJGO: Usted ha reiterado que dada la historia de opresión de las mujeres, nosotras tendemos mucho más a manifestar experiencias de sufrimiento, de malestar y de oposición frontal contra los hombres, que de bienestar y de encuentro entre los sexos. Sin embargo, usted ha preferido hablar del amor, de la posibilidad de establecer relaciones más justas, fecundas y felices entre hombres y mujeres ya que sin ellas no habrá verdadera liberación de la mujer. ¿Qué nos puede decir a este respecto?

LI: Me impresiona constatar que las mujeres -incluidas las artistas- expresan sobre todo el sufrimiento. ¿No será ello una prueba de que no se escuchan a sí mismas? Las mujeres están bien dotadas para la felicidad pero a fuerza de no hablar en un sentido positivo, cierto que la cultura no nos ofrece muchas palabras ni medios para hacerlo, lo positivo se cubre con lo negativo.

Hacer responsable al otro del propio malestar es también una manera de aceptar la dependencia. Cierto, los malentendidos existen entre los sexos de parte de unos y de otras. Además, para una mujer, la dificultad en hacerse comprender aumenta por el hecho de que la cultura está hecha por los hombres. Pero esta toma de conciencia debiera incitarnos a promover nuevos valores y no a detenernos por aquello que no marcha bien, haciendo responsable a un "otro" externo que quizá tampoco puede hacerlo mejor. A nosotras nos toca cambiar el mundo...

Comencemos por una nueva manera de entrar en relación con el otro(a). Las mujeres estamos mucho más dotadas para el amor, para la amistad. ¿Por qué no cultivar estos valores, también a nivel publico, en lugar de esperar a que sean los hombres quienes lo hagan?

MJGO: Luego de 40 años de elaboración teórica y de trabajo práctico en favor de la emancipación de la mujer ¿qué puede sugerirles a las jóvenes feministas que hoy en día comienzan en esta larga y difícil lucha?

LI: Que tomen conciencia de lo que ellas son y que cultiven sus propias cualidades. Que conquisten su autonomía sin agresividad hacia los hombres y sin esperar que sean ellos quienes cambien: generalmente son las mujeres quienes les abren la vía,

No elegir entre sentimientos positivos hacia los hombres o hacia las mujeres: es importante estar en buenas relaciones con ambos, tanto con quienes son como ellas como con quienes son diferentes. No creer que un simple status social les aportará la felicidad: lo que importa es modificar la relación con el otro, la relación amorosa, la relación carnal.

Recordar que una mujer debe aprender a devenir más y más mujer y a mantenerse como tal, en vez de convertirse en madre olvidándose de ser mujer: ello no le hace bien a nadie. Preocuparse de la conquista y la conservación de una legislación apropiada para las mujeres, que no sea solamente neutra y abstracta.

MJGO: Pasemos ahora al segundo tema que quisiera abordar en esta entrevista y que se refiere a su concepción sobre la democracia. En los últimos años usted se ha abocado a la lucha por la refundación moral de la democracia a partir de la formulación de derechos humanos propios para hombres y mujeres, con el fin de construir lo que usted denomina la "soberanía del impoder", ¿cómo concibe usted este trabajo?

LI: Hace algunos años, considerábamos que un régimen realmente democrático era aquel en el cual los ciudadanos tuvieran el derecho a elegir a sus representantes. Hoy en día sabemos que ello no es así de simple y que, aun en los países donde este derecho existe, el voto es frecuentemente burlado. ¿Cómo luchar contra estas nuevas formas de poder personal que se ejercen en el seno mismo de las democracias?

Primero, otorgando menos derechos a los dirigentes y más derechos a los ciudadanos. El ideal del socialismo consistió en confiar el ejercicio de la gobernabilidad a la sociedad civil, es decir, a los ciudadanos y no al Estado. ¿Qué gobierno que se dice de izquierda conserva este objetivo? Para conquistarlo convendría repensar la legislación y definir derechos civiles positivos en favor de todos los ciudadanos de acuerdo con su sexo, raza, cultura. Estos derechos brindarán a los ciudadanos la posibilidad de representarse a sí mismos y de oponerse legalmente al Estado cuando sus derechos sean violados.

Hace falta, asimismo, multiplicar las posibilidades de los ciudadanos para expresarse sobre sus propias opciones políticas, por ejemplo vía referéndum y también al llamarlos a votar por programas más que por personas. En seguida, conviene analizar aquello que es perjudicial para la existencia y el desarrollo de la democracia. Uno de los nudos problemáticos proviene, así me lo parece, de un remanente de "naturalismo" no elevado a status civil. La mujer sigue siendo considerada como un cuerpo-natura a disposición del hombre y del Estado. De ella se espera más la procreación de infantes que el comportamiento en tanto ciudadana capaz de aportar al conjunto de la sociedad los valores que ella posee: respeto a la vida, a la salud, al bienestar; cuidado de la naturaleza, del medio ambiente, de la habitación; gusto por el diálogo, por el arte, etc.

Todo ello proviene, sin duda, del hecho de que ella ha permanecido durante mucho tiempo encerrada dentro del hogar conyugal, siendo el hombre quien aparece como el ciudadano representante de la familia ante el Estado. En casi todas partes del mundo, las mujeres tienen hoy en día acceso a la vida publica. Ello demanda que su identidad civil sea reconocida y no sólo su identidad natural y que dicha identidad sea reconocida como diferente.

Ello supone educar a las mujeres para que puedan pasar de comportamientos que son válidos al interior del hogar familiar a comportamientos en tanto ciudadanas. Ello vale también para los ciudadanos de otras razas o culturas. La democracia sólo puede existir mediante la coexistencia en la diversidad. Si ella no representa a todos y cada uno de los ciudadanos, corre el riesgo de que se desarrollen en su interior aspectos autoritarios y totalitarios.

MJGO: En países como el nuestro aun padecemos una profunda desigualdad económica que continua afectando prioritariamente a las mujeres. ¿Cómo ubica sus ideas sobre la democracia en este contexto?

LI: También en las democracias consideradas como avanzadas las mujeres padecen inequidades económicas. Generalmente su salario sigue siendo inferior al de los hombres en un 30 por ciento, por un trabajo equivalente. Y los sectores industriales o artesanales en donde existe una presencia mayoritaria de mujeres están comúnmente mal pagados.

Pero yo no creo que estos problemas se resolverán mediante una intervención a nivel estrictamente económico. Sólo se modificará otorgando a las mujeres su valor civil como el rostro de la comunidad. Los hombres han estado acostumbrados a que el trabajo de la mujer dentro de la familia sea gratuito y no reconocen ni el valor ni el costo de este trabajo. Mientras las mujeres no participen con los hombres en la construcción y en el cuidado de la ciudad, esta situación no cambiará. Es afirmando su capacidad para dichas tareas, así como su aptitud para asumir sus propias responsabilidades, como las mujeres podrán exigir su pago.

Importa que ellas inviertan su energía no sólo en demandar, frecuentemente en vano, el ser retribuidas de manera igualitaria a los hombres, sino que creen un mundo de trabajo adaptado a su condición femenina: en horarios, en tipos de empleo que les sean apropiados, en valorización y calificación adecuadas a los servicios que prestan a la ciudad y en salario correspondiente. Las cosas no pueden arreglarse solamente a nivel económico. Las mujeres han mostrado por sí mismas, en ocasión de las huelgas que han organizado, que, contrariamente a los hombres, ellas no demandan únicamente el aumento de salario sino también el respeto a su dignidad, a su ritmo de vida, a estructuras sociales que les permitan trabajar y ser madres, etc.

la diferencia, particularmente dirigida a niños(as) y jóvenes, es la vía privilegiada para la construcción de nuevas formas de convivencia humana respetuosas de todas las formas de alteridad. En nuestro país este tema es particularmente relevante ya que más de la mitad de nuestra población es menor de 24 años. ¿Cómo considera usted que podemos incluir este trabajo, a la vez educativo y político, en el proceso de transición democrática que vive actualmente nuestro país?

LI: Un régimen democrático no debiera preocuparse sólo de la economía, sino del respeto a los ciudadanos y a las relaciones entre ellos. Hemos pensado la democracia en función de bienes económicos olvidando a las personas. Quienes no poseen bienes o empleo son por lo tanto nada, son los excluidos o los necesitados. Ello me parece poco digno de un ideal democrático. El derecho a existir como ciudadanos, hombre(s) o mujer(es), sin importar su condición económica, debe ser prioritario. Ello demanda una nueva concepción de lo político y de lo jurídico: un derecho a "ser" más que a tener.

Este cambio de perspectiva social no podrá lograrse sin la educación de niños(as) y adolescentes, tanto como de profesores(as) y padres y madres de familia. En lugar de formarlos para convertirse en ciudadanos competitivos y eficientes, los(as) jóvenes debieran ser educados para hacer de la vida relacional un objetivo cultural importante. De esta manera, la comunidad de ciudadanos ya no estaría compuesta de 1+1+1... individuos más o menos neutros y abstractos, reunidos a través de leyes externas a sí mismos(as), que son enunciadas por magistrados y gobernantes quienes, además, exigen su ejecución. Los lazos entre los ciudadanos constituirán el tejido de la comunidad civil. La base de este entramado es la relación entre mujer(es) y hombre(s) en el respeto de sus diferencias a todos los niveles: desde lo más íntimo hasta lo político y cultural. ¿Por qué esta liga será fundamental? Porque es la más universal y la más cotidiana al mismo tiempo. Ella representa por sí misma la articulación más primitiva entre naturaleza y cultura. Quien respete la diferencia entre mujer (es) y hombre(s) no experimentará ninguna dificultad para respetar otras diferencias porque los instintos de posesión, de explotación, de rechazo y de menosprecio habrán sido educados desde las pulsiones elementales.

Todos estos puntos debieran ser incluidos en los programas escolares. Hace falta que los infantes sean instruidos en la toma de conciencia de su identidad concreta y por tanto sexuada, y en respetar y establecer relaciones con la identidad concreta del otro(a). Es esta la condición de una cultura democrática. Todos los discursos morales sirven de poca cosa si faltan esta toma de conciencia y este proceso educativo.

Sería deseable que las democracias jóvenes experimenten esta construcción diferente de sus propios regímenes. Las democracias más antiguas, fundadas únicamente en el derecho al voto y en el cuidado de la economía han mostrado hasta qué punto son frágiles e incompletas.

*María José García Ocejo es profesora de psicología en la Universidad Veracruzana, maestra en Estudios de Género de la New School for Social Research de Nueva York y doctorante, con la tesis Formación de la Ciudadanía desde una perspectiva de género, para jóvenes mexicanos(a)s en la Universidad de París X.

http://www.iep.utm.edu/irigaray/

sábado, 6 de marzo de 2010

chile azotado por una doble tragedia: las razones del terremoto social o el país que hemos construido

Francisco Herreros*

Cualquier análisis que pretenda rigor y seriedad debe partir del reconocimiento de la intensidad y la extensión geográfica del terremoto seguido de tsunamis en numerosas localidades costeras de tres regiones, la madrugada del 27 de febrero, inscrito ya entre las peores de las muchas tragedias que ha sufrido este país a lo largo y ancho de su historia.

Pero eso no alcanza para justificar la pasmosa ineficacia, la descoordinación, la tardanza en la respuesta e incluso la crisis de diagnóstico que mostraron por igual las instancias de gobierno central, regional, local y municipal; la institucionalidad dispuesta para la emergencia; las fuerzas policiales, las fuerzas armadas y los servicios de salud; los servicios básicos como electricidad, agua potable, telefonía y telecomunicaciones, e incluso los medios de comunicación; lo cual no obstó para que en el nivel del discurso todo estuviera, en todo momento, “bajo control”.

Dos imágenes bastan para demostrar ese juicio, en general compartido por la ciudadanía.

Tal vez la más emblemática haya sido la descoordinación entre la Armada y la Oficina Nacional de Emergencia acerca de la existencia o no de riesgo de tsunami, transmitida profusamente por el sistema mediático, cuando éste ya había borrado de la faz de la tierra a poblados costeros completos y sembrado destrucción en ciudades más importantes, como Constitución y Talcahuano, donde barrió con una base naval, sin que hasta el momento haya una evaluación medianamente aproximada del número de desaparecidos.

Incluso el alcalde de Tomé, Eduardo Aguilera, denunció esta confusión como causa de la muerte de pobladores que desde los cerros regresaron a sus viviendas confiando en la información difundida por los medios.

La segunda no es menos elocuente. La primera ayuda que recibieron alrededor del mediodía del martes 2 los primeros habitantes de la traumatizada población de Concepción, consistente en víveres de la más elemental necesidad, tardó más de 72 horas después de producida la tragedia. Se trata de la segunda ciudad del país, y no de poblados remotos de los que no se tuviera noticia.

Y hay una tercera, que encierra ominosas interrogantes sobre el país que hemos construido, relativa al hecho de que en el primer plano de las preocupaciones de la autoridad, los políticos, la prensa e incluso de la población de las regiones afectadas haya estado la seguridad pública y por tanto la exigencia del despliegue de las Fuerzas Armadas; en lugar de la solidaridad de un ayer no tan lejano, el reconocerse como pueblo en la tragedia y el inicio de las tareas de la reconstrucción.

En suma, las dolorosas consecuencias de una catástrofe natural a las que este país está habitualmente expuesto, dejaron al descubierto no sólo la pedante insustancialidad del discurso de la modernidad, la eficiencia y el desarrollo, sino también las profundas fracturas de nuestra estratificada sociedad.

Carácter de clase de la tragedia

Por de pronto, y como siempre ocurre en estos desastres, el mayor castigo se abatió sobre los sectores más modestos y vulnerables de la población; sea por el material ligero de sus viviendas; por la ubicación de las mismas, en zonas periféricas, mayormente expuestas a las calamidades naturales, o por carencia de recursos para soportarlas una vez que se presentan. Más aún en este caso, cuando la tragedia llegó a fin de mes, con los hogares precariamente abastecidos y sin haber recibido ingresos salariales.

Una imagen proyectada por los medios de comunicación ilustra el carácter de clase que rápidamente asumen eventos como un sismo de estas proporciones. Casi sin excepción, los periodistas que relataban las impresionantes secuencias de los primeros saqueos de supermercados en Concepción colocaban el énfasis en el derecho de propiedad de los dueños de las cadenas, en lugar del hambre y la necesidad de la gente, en circunstancias de que ya habían pasado más de 36 horas desde el sismo, sin que hubiese llegado no ya ayuda, sino tan siquiera una orientación a esa martirizada población. Tanto es así, que el propio Horst Paulmann, todopoderoso dueño de la cadena Cencosud, llamó al orden a los periodistas a la salida de La Moneda, y les rogó encarecidamente omitir la palabra “saqueo”, por sus potenciales efectos de demostración y contagio.

Lo dijo después de haberse reunido por más de una hora con las autoridades de mayor rango del país en la propia sede del Gobierno, posibilidad que por cierto no tenían las masas desesperadas, lanzadas a la acción directa. Aunque de manera ambigua, quedó flotando la versión de que el Gobierno se haría cargo del costo de la mercadería saqueada. Por tanto cabe la pregunta ¿qué hubiera pasado si los dueños de las grandes cadenas de supermercados toman tempranamente la decisión de olvidarse por un momento de sus ganancias y distribuir la mercadería en la población? Tal vez se hubieran conjurado muchas de las impresionantes escenas que se pudieron observar en directo, o hubiesen descendido los niveles de tensión social, pero a esta altura eso queda en el terreno de la especulación.

En el mismo lodo todos revolcados

Otra cosa muy distinta son los saqueos perpetrados por bandas de lumpen organizado y armado, no sólo a grandes tiendas y pequeños establecimientos, sino también a atemorizados vecinos que intentaban defender sus pertenencias, tema que se verá más adelante, en otro contexto.

Pero ¿es saqueo o libre mercado la conducta de aquellos comerciantes que, aprovechando el contexto de la tragedia, elevaron productos como el pan hasta diez veces su valor? ¿es aceptable que personas de condición acomodada acapararan productos básicos que necesitaban los afectados, mientras otros, en regiones no castigadas por el sismo continuaban su vida como si nada? ¿qué pasa con la condena social a esas conductas igualmente deleznables?

Y una pregunta ineludible: ¿quién le responde a la gente por el enorme sufrimiento social derivado de tan manifiesta inoperancia en el manejo de la crisis?

Pavorosa ineficacia

Quizá convenga aclarar que no se trata de una crítica a conductas individuales. Nadie podría desconocer la oportuna reacción de la Presidenta de la República, que se puso personalmente a la cabeza del dispositivo de emergencia, o a la Directora de la ONEMI, que pasó a lo menos 48 horas ininterrumpidas sin dormir. Distinto es el caso de la alcaldesa de Concepción, que para disimular su propia ineptitud, incapacidad y falta de conducción, le endosó la responsabilidad al gobierno central, con argumentos de tan dudoso gusto como sugerir que éste había sido más expedito en enviar tropas a Haití que a las zonas afectadas por el cataclismo de la madrugada del 27 de febrero.

El problema es que el dispositivo no funcionó, o más bien lo hizo sólo en un sentido mediático, virtual, que en no pocas ocasiones causó más descoordinación y desconcierto, que sensación de orientación y liderazgo, sin perjuicio de la fractura entre la realidad y el discurso.

Y no podía ser de otra forma, porque lo primero que colapsó en este país, supuesto ejemplo de modernidad, fue toda la infraestructura de comunicaciones, incluidas las redes radiales de Carabineros y las Fuerzas Armadas, y las redes inalámbricas de telefonía celular. Con asombro, se pudo comprobar que ni la institucionalidad de la emergencia, ni siquiera las fuerzas policiales o las fuerzas armadas, contaban con una red de respaldo.

Todo bajo control

Sin embargo, a falta de comunicaciones efectivas, emergieron al punto tanto el prurito autoritario heredado de la dictadura, consistente en la obsesión de mantener todo bajo control así el mundo se esté cayendo, como la tendencia posmoderna de hacer pasar la realidad por el tamiz del marketing político, de forma que durante las primeras 24 horas predominó el discurso triunfalista en virtud del cual Chile, debido a su organización e infraestructura, había soportado de una manera más que aceptable un sismo que a otros países hubiera dejado literalmente en el suelo. Fue el día en que se discutió si lo que hubo fue marejada o tsunami, y que, como se encargó de señalar el diario The Washington Post, “la Mandataria sugirió que Chile no necesitaría ayuda internacional”.

Fuego cruzado

El punto de inflexión ocurrió a mediodía del domingo, con la imagen del desvalijamiento de un supermercado Líder en Concepción, ante una fuerza policial largamente sobrepasada, y a partir de ese momento, casi sin pausa, con los informes periodísticos y las imágenes de destrucción, que empezaron a llegar desde las áreas más lejanas, particularmente del borde costero de las regiones del Maule y el Bío-Bío.

La profusión de testimonios unánimes e inapelables de damnificados clamando por ayuda y reclamando por abandono hizo que el sentido del discurso cambiara hasta el extremo opuesto. Se empezó a hablar de una “tragedia sin parangón en nuestra historia”, mientras cada cual intentó salvar sus responsabilidades. Así, el Ministro de Defensa, calificó derechamente de erróneo el comportamiento de la Armada, respecto al aviso de tsunami; “gentileza” devuelta primero por el Comandante en Jefe de la FACh, quién aseguró que la institución tenía listos los aviones dos horas después del siniestro, pero "el problema fue que no nos llegó la orden; son otros los que deben indicar dónde ir y con qué ayuda”, (a lo que ésta replicó que había esperado por cuatro horas un helicóptero la mañana del terremoto) y luego por el Comandante en Jefe de la propia Armada, quién aseguró que se había enviado a la ONEMI un aviso radial por la banda de alta frecuencia alertando sobre la posibilidad de tsunami veinte minutos después del terremoto, reiterado doce minutos después por fax, tal como establecen los protocolos, sin perjuicio de lo cual reconoció que no se le informó con claridad a la Presidenta cuando ésta llamó por teléfono, a las 05:15 de la madrugada. El detalle es crítico, pues los reportes de las distintas localidades afectadas indican que el primero de los tsunami ocurrió a las O4:20 h. en Iloca, y el último a las 06:30 h. en Constitución.

Estado de excepción

La derecha, como de costumbre, a través de personajes como la alcaldesa de Concepción, Jacqueline van Rysselberghe, los presidentes del Senado y la Cámara de Diputados Jovino Novoa y Rodrigo Alvarez, y el propio Presidente electo Sebastián Piñera, redujeron el problema a “pillaje y vandalismo”, y por tanto dedicaron el resto del domingo a exigir despliegue de las Fuerzas Armadas en las calles, lo cual hizo la Presidenta al día siguiente. Decretó Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe en las dos regiones más afectadas, por un período de 30 días, y designó como responsable de garantizar el orden público en la región del Bío Bío, al jefe del Comando de Operaciones Terrestres del Ejército, General Guillermo Ramírez Chovar, y al General de Brigada Bosco Pesce Quappe, en la del Maule.

A partir de ese momento, el tema de la seguridad pública empezó a predominar sin contrapeso en el discurso oficial: “van a recibir todo el rigor que la ley contempla”, advirtió la mandataria; “las Fuerzas Armadas no se van a inhibir en el cumplimiento de su deber, usando las armas si fuese necesario”, tronó el Ministro de Hacienda. El día martes ya había doce mil efectivos militares en la zona del desastre.

Pérdida de musculatura

En el nivel del discurso, la cadena de desaciertos, descoordinaciones y declaraciones contradictorias se intentó conjurar, de una parte, con la apelación al colapso de los sistemas de comunicaciones, tesis enarbolada por la Ministra Armanet, y de otra, mediante la invocación de que este “no es el momento del análisis, sino el momento de la acción”, tesis de la Presidenta Bachelet, ni el momento de buscar responsabilidades, tesis del Ministro Pérez Yoma.

Sin embargo, es del todo evidente que la gravedad de la emergencia exige un análisis minucioso. Y en un primer nivel no puede resultar tan sorprendente la crisis en el manejo de la emergencia, si se consideran las tres décadas de impugnación a conceptos como planificación o proceso de toma de decisiones a nivel centralizado, así como las diatribas y descalificaciones contra el Estado, perpetradas en nombre de la eficiencia de un mercado tanto más eficiente cuanto mayormente desregulado. De esa manera cuando el aparato del Estado fue interpelado a fondo por una catástrofe de semejantes proporciones, quedó en evidencia que no sólo había perdido entrenamiento, sino también musculatura. En consecuencia, el resultado no podía ser muy distinto.

Lucro y rentabilidad

Enseguida, no se puede eludir las responsabilidades en el colapso de las redes de comunicación, de energía eléctrica, de agua potable y de infraestructura vial, así como en la caída o daño estructural irreparable en numerosos edificios de reciente construcción, incluso en el centro de uno de los símbolos de la arrogancia neoliberal, como la ciudad empresarial; más aún cuando desde hace tres décadas se viene machacando sobre la eficiencia de la empresa privada.

Seriamente no se puede especular acerca de qué hubiese pasado si esos servicios básicos e indispensables estuviesen en poder del Estado o bajo algún régimen de administración pública. Pero el hecho es que estaban en poder de conglomerados privados, cuya primera prioridad, si es que no única finalidad, es la ganancia, y la segunda, la rentabilidad de su inversión. Y el hecho es que 72 horas después de ocurrido el sismo, las zonas más afectadas por el desastre seguían sin energía eléctrica ni agua potable, lo cual generaba numerosos efectos en cascada, incluyendo, naturalmente, la violencia social.

Ciertamente, la debilidad del sistema de energía eléctrica, que ya se ha manifestado en múltiples ocasiones, es el problema principal, pues fue el detonante de la falla de los otros sistemas, como las redes de comunicaciones, las redes de agua potable, las redes de abastecimiento de combustible y las cadenas de supermercados. Es evidente que esa debilidad obedece, al menos en parte, a la huelga de inversiones que sostuvieron los consorcios transnacionales entre 2002 y 2007, mientras no lograron que el gobierno les asegurara la rentabilidad de las mismas, por la vía del incremento de las tarifas.

Las empresas sanitarias aducen que sin energía eléctrica no pueden hacer funcionar las redes de agua potable. Pero ¿qué otra cosa aparte de la ausencia de rentabilidad, les impidió distribuir agua potable mediante camiones cisterna? Claro, podrían argumentar la falta de combustible, y los distribuidores de combustibles alegarán la falta de energía eléctrica, tal como el gobierno imputó su impotencia a la caída del sistema de comunicaciones, y así recursivamente.

En este orgulloso Chile de la modernidad, nadie quiere aceptar sus responsabilidades.

No es accesorio reiterar la interrogante ¿qué hubiese pasado si el gremio de cadenas de supermercados decide el día sábado repartir mercadería en los sectores más azotados por la catástrofe? Con su nivel de interlocución con el Gobierno, igual hubieran logrado el pago de la cuenta, y así y todo, habría sido socialmente más barato para todos. Pero, como en un inmenso tablero de teoría de los juegos, cada cual eligió apostar por su interés individual.

Detrás del derrumbe


El mismo juicio merece el colapso de modernas autopistas concesionadas y la implosión o daños estructurales irremediables en centenares de elevados edificios recién entregados o incluso aún en construcción.

El obispo de Rancagua, Alejandro Goic, fue tajante: “ El hombre usa mal su libertad y por ganar unos pesos más llegamos a esta triste tragedia”, dijo en referencia a los innumerables casos de fallas estructurales en carreteras y edificios. Es evidente que esa fue una de las causas. Pero también están en las normas y protocolos de construcción, y en la supervisión de las mismas. Los ingentes recursos que orbitan en torno al negocio de la construcción parecen haber relajado el cumplimiento de la normativa por parte de ciertas empresas y la fiscalización de ciertos funcionarios de la institucionalidad supervisora.

Como fuere, los resultados están a la vista y nadie los puede desmentir.

Resulta irónico observar que los desvíos de la emblemática ruta sur concesionada pasan por antiguas rutas hoy relegadas a la condición de caleteras, construidas cuando la finalidad de las carreteras era la conectividad vial y no el pretexto para el lucro de grandes consorcios transnacionales, las que resistieron incólumes el terremoto.

En el caso de las autopistas hay por contrato seguros comprometidos. Pero en el caso de los edificios, ¿quién responderá a los propietarios de los departamentos?

El segundo terremoto

Queda para el final el análisis del problema más delicado, aquél que el Obispo de Concepción, Ricardo Ezzati denominó “un segundo terremoto” y que los más lúcidos reporteros de televisión describieron como un “terremoto social” de consecuencias casi más devastadoras que el de condición natural, y que obliga a interrogarnos acerca del tipo de sociedad hemos construido.

José Luis Ugarte, profesor de Derecho Laboral de la Universidad Diego Portales, formuló acertadamente la interrogante de la siguiente manera:

“¿Por qué en Chile apenas el orden se retira –cuando el brazo armado de la ley deja de atemorizar- los sectores más pobres se sienten con el legitimo derecho de saquear y tomar aquello que de otro modo –los legales- no alcanzan?”. Y la respondió también de manera atinada: “la sensación de injusticia y de exclusión altamente extendida entre los pobres –que tantas veces se ha diagnosticado como “escandalosa desigualdad”- hace que nuestra sociedad esté pegada con el mismo pegamento que esos edificios nuevos que hoy se derrumban”. E incluso da un paso más allá: “el terremoto –quién lo iba a decir- ha desnudado al capitalismo chileno mostrando vergonzosamente sus pies de barro. Ni nuestra mejor propaganda ni la de los organismos financieros puede esconder que a la hora de repartir entre todos nuestros beneficios, nos parecemos más a los países africanos que a los del primer mundo con los que nos gustaría compararnos”.

En ese cuadro, no sorprende que la derecha reduzca la complejidad del problema a “pillaje y vandalismo”, lo cual, consecuentemente, puede ser resuelto con mano dura y represión, porque eso está en su naturaleza genética.

Incluso tampoco es sorprendente que sectores de modesta condición, la clase más golpeada por la represión dictatorial, haya clamado por la presencia militar en las calles, puesto que la sensación de peligro, inseguridad y desamparo ante la eclosión social, fue una experiencia dramáticamente real.

También es cierto que el análisis fino debe distinguir entre el robo por necesidad y el saqueo del lumpen organizado, sin omitir que el Jefe de la Plaza de Concepción, general Ramírez, declaró que más del 60% de los llamados a las patrullas militares correspondían a psicosis colectiva.

Anomia social

En términos sociológicos, en las regiones asoladas por el terremoto se verificó de manera amplificada lo que Durkheim y Merton caracterizaron como anomia social, referida a la desviación o ruptura de las normas sociales, en concepto del primero, o a la disociación entre los objetivos culturales y el acceso de ciertos sectores a los medios necesarios, por lo que la relación entre los medios y los fines se debilita, en opinión del segundo. O en palabras de Ugarte, una falta de lealtad con la sociedad.

Pero ¿qué lealtad con la sociedad pueden sentir sectores triplemente marginados; marginados del reparto de los recursos; marginados de las oportunidades y marginados de la participación política y social? ¿Y quién puede lanzar la primera piedra en cuanto al respeto a las normas o exigir lealtad social después de tres décadas de prédica de individualismo, de loas al consumismo desenfrenado, de disolvente práctica del sálvese quién pueda y de descarada impunidad de los delincuentes de cuello y corbata?

Una vez más es útil la reflexión del profesor Ugarte: “es que pedir a tanto chileno que recibe el sueldo mínimo, que no tiene mayores derechos laborales ni quienes lo representen -en Chile los sindicatos no existen-; que no tienen ni salud ni educación pública de calidad, que de súbito muestre lealtad y compromiso -y no sólo miedo a la cárcel- con un modelo que los excluye, respetando el sagrado derecho de propiedad, es simplemente una ingenuidad que el terremoto ha hecho caer como la cúpula de la Divina Providencia”. A la inversa, agrega, “no es difícil entender por qué los ganadores en nuestro modelo –unos pocos- exhiben y exigen alta lealtad a las reglas, incluidas las que protegen de mejor manera sus triunfos, como es la propiedad. Lo difícil es pretender que los perdedores de siempre –nuestros eternos pobres- tengan lealtad hacia reglas que no sólo no han diseñado sino que mirada nuestra historia, han estado marcadas desde siempre a favor de los mismos”.

En suma, en primer y último término el problema es político y se inscribe en el proyecto de sociedad que han impuesto las elites en los últimos 35 años.

En sociedades desarrolladas, como Suecia u Holanda, o igualitarias, como Cuba, que han hecho ingentes esfuerzos por incluir y distribuir el producto entre todos, y donde existe alto grado de lealtad y cohesión social, son inimaginables escenas que dieron la vuelta al mundo como la convulsión social que sucedió a la convulsión telúrica, en este país ejemplo de modernidad.

Fascismo agazapado


A la inversa, en sociedades altamente desiguales, la cohesión y la lealtad social son sustituidas por la fuerza, la represión y el temor, que como se sabe, constituyen el caldo de cultivo para el desarrollo del fascismo, el cual, aunque en ciernes, no ha estado ausente en estos días de tragedia.

Expresiones filofascistas son aquellas imágenes que muestran hombres y muchachos enarbolando garrotes y armas arrojadizas para defenderse de las turbas vandálicas. A lo menos protofascista es el siguiente titular de un diario de circulación nacional: “Militares de toman las calles en Concepción: Se Acabó el Webeo, Siñures”, de intencionada connotación pinochetista; y derechamente fascista, es el afiebrado argumento de un columnista de la misma cadena periodística, para quién el origen del problema está en la “hegemonía ideológica de las doctrinas acerca de los derechos humanos” y en el hecho de que “por veinte años la Concertación no hizo sino debilitar el concepto mismo de "orden público".

Para decirlo en breve, el terremoto no fue sino un fogonazo de advertencia, a la luz del cual podemos observar el modo cómo treinta años de modelo económico excluyente y desigual han colocado a este país al borde del abismo.

No es fatal que caigamos en él. No es cierto que el hombre es el lobo del hombre, como muestra la correlación entre la llegada de la ayuda y el cese de los “zaqueoz”, para decirlo en palabras de un majadero reportero de televisión. No es cierto que la “cuestión social” se soluciona con mano dura y represión. A lo más posterga el problema al precio de profundizarlo en su base. No hay mejor garantía para la seguridad pública, e incluso para el derecho a la propiedad, que la justicia distributiva y un contrato social equitativo para todos los contratantes. Ergo, la única solución es el esfuerzo incesante, incansable, insobornable, de los sectores más lúcidos de la sociedad, orientado a generar las correlaciones que permitan avanzar en la construcción de sociedades más justas e igualitarias, en el ambiente más democrático que sea posible.

El problema consiste en que al menos por los próximos cuatro años, esa tarea se hará mucho más cuesta arriba.

http://www.elsiglo.cl/

domingo, 28 de febrero de 2010

ee.uu. y rusia ponen a punto sus estrategias

Alberto Píris*

Mientras en numerosas ciudades de todo el mundo los pueblos se preparaban con alborozo para celebrar unos carnavales que les permitieran olvidar por unos días las variadas tribulaciones que aquejan a la humanidad, en Washington y en Moscú se hicieron públicos sendos documentos que nos recuerdan que para los instrumentos de guerra no hay pausa ni jolgorio relajante.

En la capital de EEUU, el Secretario de Defensa, Robert Gates, presentó la denominada "revisión cuatrienal de la defensa", a la que, sin andarse con miramientos, calificó como "de tiempo de guerra". Es el documento oficial que pone al día el pensamiento estratégico por el que ha de regirse la actividad militar del país.

Casi por las mismas fechas, se difundió en Moscú la nueva versión de la doctrina militar rusa que Medvedev ratificó con su firma. La coincidencia en el tiempo de ambos documentos es una casualidad, pero no lo es el hecho de que, concluida y debidamente enterrada la Guerra Fría, los residuos de la hostilidad y la desconfianza que crearon tantos años de enfrentamiento afloran periódicamente y siguen envenenando las relaciones entre Rusia y EEUU. Lo que también tiene serias repercusiones para la Unión Europea que, en muchos aspectos (económico, militar, político, social, etc.), sigue ocupando una difícil posición de puente -además, bastante endeble- entre ambas superpotencias, con las que no puede ignorar la existencia de vínculos insoslayables y de muy complicada compatibilidad entre sí.

El Pentágono ha decidido aprender las lecciones de Iraq y de Afganistán. No más armas visionarias frente a inexistentes amenazas espaciales o de otro tipo, como ocurrió en la era Bush. Sus ejércitos serán dotados de "armas utilizables, a nuestro alcance y que sean verdaderamente necesarias"; léase aeronaves no tripuladas de observación y ataque, helicópteros, vehículos acorazados especializados, etc. Aumentará también el contingente de las fuerzas dedicadas a operaciones especiales, listas "para abordar una gran variedad de misiones preventivas y disuasorias".

El presupuesto militar que propone el flamante Nobel de la Paz alcanza cifras récord y roza los 900.000 millones de dólares, aunque parte de él se invertirá en compensaciones por los programas de rearme ahora cancelados. Aquí se le presentará a Obama un hueso duro de roer: la segura y tenaz oposición de amplios sectores del Congreso, impulsada por los poderosos consorcios de fabricantes de armas, que temen ver esfumarse los provechosos contratos de desarrollo de armas futuristas, que tantos beneficios les han reportado siempre.

La nueva estrategia suprime la anterior exigencia de que las Fuerzas Armadas de EEUU debían estar preparadas para afrontar y ganar dos guerras simultáneas. Ahora se tendrán más en cuenta los conflictos bélicos de menor escala (como los de Iraq y Afganistán), incluyendo acciones preventivas contra el terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva, sin olvidar el peligro que supone Al Qaeda y la necesidad de preservar la hegemonía en el ciberespacio.

Por su parte, la nueva estrategia rusa es predecible y apenas aporta novedades. La existencia de la OTAN es, para los planificadores rusos, la garantía de un perpetuo desequilibrio en la seguridad de los Estados en todo el mundo y, en especial, en Europa. Cualquier conocedor de la historia rusa está familiarizado con la intensa percepción de amenaza procedente del Oeste. La continuada expansión de la OTAN hacia las fronteras rusas solo ha venido a reforzar ese inveterado recelo. La necesidad de un espacio de seguridad que sirva de aislamiento ha sido obsesiva para los gobernantes rusos desde hace siglos. Esto apenas se entiende en Washington, a pesar de que toda la historia moderna de EEUU -nación que nunca ha compartido frontera con ningún país enemigo- ha venido configurada por sus frecuentes intervenciones militares en lo que allí se considera su "patio trasero": Centroamérica y el Caribe. Desde Moscú esto es visto como una prueba más de la doble vara de medir que aplica Occidente a las cuestiones rusas.

El rechazo occidental a las renovadoras propuestas de Medvedev sobre una nueva "arquitectura" de seguridad para toda Europa, que haría inútil a la OTAN, viene a confirmar todo lo anterior. Y aunque los misiles Patriot que EEUU prevé desplegar en Rumanía, Bulgaria y Polonia son esencialmente defensivos, todo ello contribuye todavía más a incrementar la desconfianza rusa, porque, según el documento citado, es un serio peligro "la tendencia a aproximar la infraestructura militar de la OTAN a las fronteras de la Federación Rusa".

Empujado Obama por las tensiones contradictorias de la política interior estadounidense, que le fuerzan a abandonar los aspectos más idealistas de su programa electoral y a regresar a la realpolitik (con la que nunca hubiera ganado la presidencia), y forzados los gobernantes de Moscú a no dejarse avasallar por una OTAN que no ceja en sus esfuerzos por extender sus fronteras, muchos son los ciudadanos que en todo el mundo miran con consternación el renacer de algo que, sin ser propiamente una nueva guerra fría, sí anuncia nuevos tiempos de zozobra y pesimismo. Parece como si a quienes dirigen los destinos de la humanidad les costara mucho aprender de los errores del pasado.

* http://www.ceipaz.org/

sábado, 20 de febrero de 2010

¿quién paga los costes del euro?

Vicenç Navarro *

La creación y el establecimiento de la Unión Europea y del euro ha sido un paso positivo en el proceso de construir un mundo multipolar, permitiendo que Europa se convierta en el punto de referencia por su dimensión social. Ahora bien, el establecimiento de la UE y del euro ha originado también unos elevados costes, los cuales han sido absorbidos, en su gran mayoría, por las clases populares, y de los cuales apenas se habla en nuestros medios.

En mis trabajos he mostrado con datos –que nadie ha rebatido- que la manera con la que se consiguió la adhesión de España al euro fue a base de retrasar la corrección del enorme déficit social de España, heredado de cuarenta años de una de las dictaduras más represivas y con menor sensibilidad social que hayan existido en Europa. La reducción del déficit del Estado, exigida para alcanzar la unidad monetaria, se consiguió en España (durante el periodo 1993-2004) a base de reducir el gasto público social por habitante en términos absolutos durante los años 1993-1995, y en términos relativos a partir de 1996. Ello implicó que el déficit de gasto público social por habitante entre España y el promedio de la UE-15 creciese enormemente (un 24%) (ver Navarro, V. (coord.) La Situación Social en España. Volumen III). Puesto que las clases populares son las que se benefician más del gasto público social (sanidad, pensiones, servicios sociales, vivienda, y otras transferencias y servicios públicos), ello supuso que fueran las clases populares las que pagaran los costes de alcanzar las condiciones para conseguir la integración monetaria de España al euro. Hay que aclarar que la reducción del déficit del Estado, exigida según los criterios de Maastricht, podría haberse conseguido mediante el aumento de los impuestos de los grupos más pudientes de la sociedad, lo cual no se hizo. En realidad, durante aquel periodo los impuestos se bajaron a tales sectores de la población, forzando a que la reducción del déficit del Estado se lograra primordialmente a base de reducir el gasto público social.

Estamos ahora en una situación semejante. Una vez más se está intentando reducir el déficit y la deuda del Estado (a fin de salvar el euro) mediante políticas de austeridad de gasto público que afectan primordialmente a las clases populares. De ahí la lógica impopularidad de tales políticas. Pero la situación de España no es la única. Los criterios monetarios y fiscales vigentes en la eurozona y en la UE están provocando un enorme sacrificio para las clases populares de los países del este de Europa (que están tomando las medidas exigidas por la UE para permitir su integración), tales como Letonia, el país que está en peor situación en Europa. Veamos los datos.

LA AUSTERIDAD FISCAL: CONDICIÓN DE LA UNIDAD MONETARIA: EL CASO DE LETONIA

Letonia está sufriendo una enorme depresión económica. En los dos últimos años su PIB ha descendido un 25%, y se preve perder otros 4 puntos más este año. Su desempleo es más del 22% y continúa subiendo. Sólo EEUU, en la época 1929-1933, sufrió una depresión semejante. Y la razón de que ello ocurra es que el gobierno está llevando a cabo las políticas liberales necesarias para la integración en la Unión Europea, políticas supervisadas por el Fondo Monetario Internacional.

Estas políticas son las políticas estándar que los países tienen que seguir para integrarse a la eurozona. Y que España sufrió en los años noventa y principios del siglo XXI. Incluyen la reducción del déficit del Estado mediante la reducción del gasto público incluyendo el gasto público social. Las medidas de austeridad de tal gasto han incluido, según las páginas económicas del The New York Times (12/2/10), un recorte del 50% de los salarios de los empleados públicos y un 40% de los gastos en los centros hospitalarios del Servicio Nacional de Salud. El problema de tales medidas no es sólo el descenso de la calidad de vida de la ciudadanía, sino la disminución del consumo doméstico, –tal como reconocía The New York Times- creando un problema grave de demanda interna, responsable de la enorme reducción del PIB, un descenso sin precedentes en Europa.

Otro factor que contribuye al descenso de la demanda interna, es la bajada de salarios, también promovida por el FMI (con el apoyo de la UE). En teoría la bajada de los salarios se justifica a fin de que la economía pueda competir mejor y exportar los productos producidos en el país, asumiendo que las exportaciones salvarán al país. Tal argumento se está utilizando también en España. Se subraya que la única manera de salir de esta crisis –dado que no está permitida la devaluación de la moneda, que está fijada al euro –es bajar los salarios, recomendación hecha también para España por Paul Krugman. Como consecuencia de estas políticas, la economía del país está en una situación desesperada. Como era de esperar, el deseo popular de integrarse en el euro se está desvaneciendo muy rápidamente, pues no creían que Europa significara sufrir todo esto. Un hecho semejante está ocurriendo en otros países de la euro zona. El último caso es Francia, donde el rechazo al euro es hoy mayoritario en aquel país. El porcentaje de la población en contra del euro ha pasado de un 39% en 2002 a un 69% este año (Finantial Times, 17.02.10).

OTRO EURO Y OTRA UE ES POSIBLE

Todos estos casos muestran que la manera como ha estado construyéndose la UE está generando grandes sacrificios para las clases populares, sacrificios que podrían haberse evitado, si el euro se hubiera constituido de otra manera, con un cambio muy profundo de las políticas que están rigiendo la construcción de la UE. Estos cambios debieran haber incluido:
1. El desarrollo de una estructura federal europea, auténticamente democrática y participativa, en la que hubiera una instancia de gestión económica y fiscal a nivel europeo. Hoy ni siquiera hay una coordinación de las políticas económicas y fiscales.
2. Un presupuesto europeo que, tal como sugirieron los primeros fundadores de la Comunidad Europea, debiera representar un mínimo de un 7% a un 9% del PIB de tal comunidad.
3. Un Banco Central Europeo dependiente de las autoridades políticas, cuyas políticas monetarias estarían dictadas por el gobierno europeo y aprobadas por el Parlamento.
4. Un Pacto Social a nivel europeo entre el mundo empresarial y el mundo sindical desarrollado dentro de convenios colectivos definidos en un marco legal europeo.
5. Un cambio de los criterios de Maastricht y del Pacto de Estabilidad, el cual debería tomarse en serio el componente de Desarrollo, dándole mayor protagonismo al crecimiento económico y a la creación de empleo.
6. Cambiar el límite autorizado de que el déficit del estado sea menor a un 3% del PIB y la deuda menor a un 60%, permitiendo mayor flexibilidad y facilitando que existiera una diferenciación en el cálculo del déficit del estado entre gasto en inversiones y gastos corrientes.
7. Instruir al Banco Central Europeo que tenga como función el desarrollo de bonos europeos que sirvan para ayudar a los estados a resolver las crisis deficitarias en momentos de recesión.
8. No permitir que un Estado pueda estar en condiciones de no poder pagar su deuda, presentado un frente común que proteja a cualquier país de la UE frente a la especulación de los mercados financieros.
9. Establecer un impuesto europeo que alimentaría un fondo común para gastos de nivelación del consumo, mediante políticas redistributivas dentro de la UE, que estimulen el crecimiento económico, la creación de empleo y la redistribución de los recursos a nivel continental y dentro de cada país.

¿ES ESTO UTÓPICO?

Soy consciente de que estas propuestas pueden percibirse, por amplios sectores, como utópicas e irrealizables. Y en el clima actual, llevan razón. Pero tienen que darse cuenta que estas propuestas se hicieron cuando se planeaba establecer la UE y el euro por fuerzas políticas en la Europa de entonces (dentro y fuera de la socialdemocracia, así como de otros partidos de izquierda), así como sindicatos y movimientos sociales, que fueron ignoradas, escogiéndose en su lugar las políticas liberales que han dañado a las clases populares, que han sido las que han pagado los costes de construir esta UE. Hubo una lucha ideológica y política fuerte en la que unos ganaron (los liberales) y otros perdieron. Los primeros existieron no sólo en los partidos conservadores y liberales, sino también en los equipos económicos y financieros de la socialdemocracia, llegando incluso a ser el pensamiento mayoritario en sus políticas económicas y fiscales. En realidad, la enorme crisis de la socialdemocracia de la Unión Europea se debe precisamente a este dominio liberal de la socialdemocracia. De hecho, la gran mayoría de personas claves en este entramado, desde los Presidentes del Banco Central Europeo, Duisenberg y Trichet, hasta los Comisarios de Economía, Solbes o Almunia, eran todos ellos socialistas (y algunos continúan considerándose como tales) y habían sido y/o continúan siendo miembros activos o simpatizantes de partidos socialistas. El problema fue y es, que el socialismo en la gran mayoría de países aceptó el liberalismo, con las correspondientes consecuencias que estamos viendo ahora.

Pero la situación paradójica es que sin aquellos elementos expuestos en la sección anterior, la unidad monetaria es insostenible. De ahí que la salvación de la UE pasa precisamente por reconducir la UE, en sentido opuesto al que ha estado desarrollando, recogiendo las propuestas entonces abandonadas, a fin de poder construir una Europa, no a las espaldas y en los hombros de las clases populares, sino a su servicio.

* http://www.fundacionsistema.com/News/ItemDetail.aspx?id=2173