jueves, 10 de marzo de 2011

¿cómo intervenir en libia?

Alberto Piris*

Ante la prolongada resistencia de Gadafi en la capital libia, son bastantes los que, sin detenerse a considerar la complejidad del asunto, se impacientan y reclaman una urgente intervención militar que ponga fin al conflicto que está ensangrentando el vecino país mediterráneo. Para algunos, la solución no requiere muchas disquisiciones: consiste en EEUU y sus ejércitos. Ya que los libios rebeldes no saben salir por sí solos de lo que algunos ven como un estancamiento de la situación, dejémosles a un lado y que sean las victoriosas armas de Occidente las que digan la última palabra.

Este modo de pensar, aparte de revelar cierto residuo colonialista, parece olvidar que las dos revoluciones previas a la libia, que expulsaron del poder a sendos dictadores en países vecinos, alcanzaron plena legitimidad fuera y dentro del país precisamente porque su éxito se debió en exclusiva al esfuerzo de los pueblos rebelados. No hubo necesidad de apoyos ni intervenciones foráneas. Nacieron en el seno del pueblo y éste es el principal protagonista de cada revolución. Ni tunecinos ni egipcios deben nada a nadie. Están sentando por sí mismos las bases de sus nuevas estructuras políticas. Aunque esto les presente ahora serios problemas, que cada país habrá de resolver a su modo, y aunque no se vea fácil el paso desde la revolución hacia la estabilidad, los nuevos gobernantes solo habrán de responder ante sus pueblos, libres de endeudamientos ajenos, materiales o ideológicos.

Tras el bombardeo de Bengasi por aviones gubernamentales el lunes pasado, también los dirigentes de la rebelión libia discuten sobre la conveniencia de una intervención militar extranjera. Discusión que se ha extendido a esa parte de la sociedad libia que se ha sacudido el yugo de Gadafi y comienza a organizarse en libertad en varias zonas del país. Bastantes son los libios que piensan que una intervención militar, incluso bajo los auspicios de Naciones Unidas, serviría para reforzar a Gadafi, quien la utilizaría para excitar el patriotismo libio ante lo que haría aparecer como una conspiración de las potencias hostiles.

La disyuntiva está entre seguir soportando la represión desencadenada por el acorralado dictador, que sigue asesinando a sus compatriotas, o pasar la bandera de la rebelión, hasta ahora en manos libias, a fuerzas armadas extranjeras. No es ajeno a esta tesitura el Gobierno de EEUU; la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, admitió en el Congreso el martes pasado que la oposición libia tenía gran interés en ser reconocida como el agente del pueblo libio, sin intervención alguna de fuerzas extrañas.

Tanto en Washington como en Londres se habla de imponer por la fuerza una zona de exclusión aérea, vigilada por los cazabombarderos de ambos países, para evitar que la aviación gubernamental siga atacando a su propio pueblo. En los estados mayores de ambas capitales todavía se recuerda una operación análoga, al concluir la primera guerra contra Sadam, a fin de proteger a los chiíes iraquíes de la represión desencadenada por el dictador vencido, aunque todavía no depuesto. Apenas tuvo éxito y Sadam pudo continuar su venganza.

Aparte de todo lo anterior, organizar una zona de exclusión aérea presenta problemas intrínsecos que deben tenerse muy en cuenta. No sería el menor conseguir la aprobación del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Rusia ha manifestado ya su oposición a la medida, China probablemente la secundaría y algunos países europeos (Francia e Italia entre ellos) tienen serias dudas. Iniciarla sin el visto bueno de la ONU causaría discrepancias entre los países ahora alineados contra Gadafi; el recuerdo del fiasco iraquí está demasiado próximo como para iniciar nuevas aventuras. También el apoyo de la Liga Árabe sería estimable, pero no imprescindible.

Los elevados costes de la operación habrían de compartirse ¿entre quiénes? ¿Desde dónde se controlaría? ¿Quién tomaría las decisiones necesarias para llevarla a cabo? Entre otras cosas, habría que decidir si afecta a aviones militares o civiles, aviones o helicópteros. ¿Sería el Pentágono el que establecería las llamadas "reglas de enfrentamiento"?
Hay otro escollo difícil de soslayar: la exigencia previa de poner fuera de combate a las defensas antiaéreas libias. Sea cual sea el modo como esto se consiga es muy difícil evitar que se produzcan víctimas inocentes entre la población civil.
 
En realidad, todos los implicados en el conflicto (desde la ONU hasta las juntas de Gobierno que ya ejercen en Bengasi) desearían que fuese la presión ejercida sobre Gadafi, que ahora parece multiplicarse desde varios ángulos, la que produjese su retirada del poder. Los planes militares que se están aireando parecen tener también como objetivo el aumento de esa presión. No obstante, si esto no se consigue, será necesario adoptar medidas de fuerza que pongan fin a la exterminación del pueblo libio a manos del iluminado dictador, y es en ese caso cuando habremos de desear que no sea peor el remedio que la enfermedad.
 

sábado, 5 de marzo de 2011

afganistán: una guerra sin fin en un mundo sin conciencia

Rick Rozoff* 

La mayor fuerza militar extranjera jamás desplegada en Afganistán se halla ya inmersa en el décimo año de una guerra que se ha convertido en la más larga y en la más letal del siglo XXI.

Alrededor de 154.000 soldados ocupantes, casi dos tercios de ellos estadounidenses y el resto de otras cincuenta naciones, han emprendido un conflicto armado que con cada año que pasa se hace más mortífero.

Al principio de este mes, la Agence France-Press calculaba que en Afganistán habían muerto unas 10.000 personas a lo largo de 2010. Basándose en las cifras oficiales del gobierno afgano y en la página en Internet icasualties, ese número de víctimas que alcanza niveles de record aparecía documentado por categorías:
  • EEUU y sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, junto a otras diversas naciones asociadas con la Organización, perdieron 711 soldados, un incremento notable respecto al año precedente cuando la cifra total de muertos fue de 521.
Los restantes 9.370 muertos eran afganos. Según AFP, se distribuían así:
  • 810 soldados del gobierno, 1.292 policías, 2.043 civiles y 5.225 personas a las que se refiere como “militantes”. No se sabe bien cuántos de los muertos de la última categoría deberían estar incluidos, de forma mucho más apropiada, en la categoría precedente. Las Naciones Unidas, por ejemplo, informaron que en los primeros diez meses del pasado año habían muerto asesinados 2.412 civiles, más 3.803 heridos, un incremento de un 20% respecto a 2009.
Los combates y los muertos crecieron en intensidad en la medida en que el año llegaba a su fin, a la vez que se incrementaban los ataques con bombardeos y las operaciones terrestres de contrainsurgencia.

El mes de febrero del pasado año, las fuerzas de la OTAN lanzaron la Operación Moshtarak en la provincia de Helmand, la mayor ofensiva hasta la fecha en la guerra que empezó el 7 de octubre de 2001. Al menos 15.000 soldados extranjeros y gubernamentales afganos perpetraron un desproporcionado atraque contra unos pocos cientos de combatientes talibanes convirtiendo a la población de Marjah en la principal víctima.

Al siguiente mes, las fuerzas de EEUU y la OTAN empezaron la Operación Omaid para conseguir el control de la ciudad de Kandahar, capital de la provincia del mismo nombre, y prepararon la Operación Hamkari para la provincia, que se ha venido repetidamente retrasando debido en gran parte al fracaso de la dilatada e inconclusa ofensiva en la vecina Helmand. La ofensiva Hamkari no se puso en marcha hasta septiembre y en una escala menos ambiciosa que la Operación Moshtarak.

Este mes, una delegación de funcionarios afganos, dirigida por el asesor del Presidente Hamid Karzai Mohammad Sadiq Aziz, afirmó que la aún inconclusa Operación Omaid ha causado 100 millones de dólares de daños en las cosechas de frutales (a punto de empezar la estación de la cosecha), en la ganadería y en las propiedades. “La Operación militar Omajid [Esperanza], que se puso en marcha durante algún tiempo en Arghandab, Zhari y los distritos de Panjwai, ha causado daños muy graves a la gente”, dijo Aziz (1).

El 24 de enero, el mismo Presidente Karzai acusó a la OTAN de haber talado unos 4.000 árboles en la provincia de Ghazni. “El Presidente, al condenar este acto, está haciendo hincapié en que las fuerzas internacionales deben evitar ese tipo de acciones, porque constituyen un crimen contra las propiedades públicas afganas, además de destruir el medio ambiente” (2), se leía en un comunicado emitido por la oficina del presidente. Evidentemente, la única planta que la OTAN no tocó fue la adormidera.

A un ritmo diario, EEUU y la OTAN aumentaron los ataques a tres bandas a ambos lados de la frontera afgano-pakistaní: Un nivel sin precedentes de bombardeos, intensificación de los ataques nocturnos de las Fuerzas Especiales y un aumento espectacular de ataques de misiles desde los letales aviones no tripulados en el noroeste de Pakistán.

La Marina de EEUU anunció el primer día de este año que el 28 de diciembre, desde el inmenso portaviones nuclear USS Abrahan Lincoln situado en el Mar Arábigo, se había lanzado la operación de combate número mil de la guerra en Afganistán. Aviones de combate despegaron desde su cubierta alcanzándose casi las 6.000 horas de vuelo en los últimos cuatro meses de 2010.

El pasado año, la Fuerza Aérea estadounidense duplicó la cantidad de controladores de ataques terminales conjuntos (JTACs, por sus siglas en inglés) a la hora de ordenar ataques aéreos en Afganistán, que sólo en el pasado mes de octubre coordinaron alrededor de 1.000 misiones, la mayor cantidad mensual de la guerra hasta ahora.

La Fuerza Aérea planea gastar más de 23 millones de dólares en la construcción de nuevas instalaciones en Alemania e Italia “para pilotos a los que convocar para los ataques aéreos de las tropas de combate del Ejército en Afganistán”. Se tiene pensado duplicar la cantidad de personal de control aéreo táctico, incluyendo controladores de ataques terminales conjuntos, “los aviadores entrenados para lanzar ataques aéreos contra objetivos enemigos” (3).

Hay planificado un complejo para un Escuadrón de Operaciones de Apoyo Aéreo para la base del ejército estadounidense en Vilseck, Alemania, y otra instalación por valor de 10 millones de dólares para la Base Aérea de Aviano, en Italia.

Vilseck alberga al 2º Regimiento Stryker de Caballería y a una brigada de infantería, y Aviano alberga un escuadrón de operaciones de apoyo aéreo que se dedica a asistir al 173º Equipo de Combate de la Brigada Aerotransportada con base en Vicenza.

Las mejoras son parte de un paquete, por valor de 100 millones de dólares, destinado a importantes proyectos de construcción militar estadounidenses en Europa en apoyo de las guerras emprendidas al este y al sur.
Este mes, los aviones de transporte Globemaster III de la Fuerza Aérea C-17 de EEUU alcanzaron sus dos millones de horas de vuelo “sólo cuatro años después de pasar su primera marca de un millón de horas, que les costó 16 años alcanzar” (4). Sus misiones se dedican de forma abrumadora a apoyar la guerra en Afganistán.

El 20 de enero, el Pentágono anunció que “las operaciones de lanzamientos aéreos en Afganistán habían alcanzado un nivel sin precedentes el 2010, con un record de 60,4 millones de libras [1 libra = 453 gramos] de carga arrojadas.

“Los 60,4 millones de libras es casi dos veces el record anterior de 2009, de más de 32,2 millones de libras de carga lanzadas, según muestran las estadísticas de la Central de las Fuerzas Aéreas de EEUU.”

“Desde el año 2006, la cantidad anual de suministros y equipamiento arrojado se ha ido prácticamente duplicando cada año. Las estadísticas publicadas ayer por la Central de la Fuerza Aérea muestran que en 2006 se arrojaron desde el aire 3,5 millones de libras en 2006, 8,12 millones en 2007, 16,57 millones en 2008, 32,26 millones en 2009 y 60,4 millones en 2010.”

El lanzamiento aéreo de equipamiento a las tropas de EEUU y la OTAN se hace mediante aviones Globemaster III C-17, Hercules C-130 y Super Hercules C-130, que operan desde los aeródromos de Bagram y Kandahar en Afganistán.

En palabras del director de la División de Movilidad Aérea del Centro de Operaciones Espaciales y Operaciones Aéreas Combinadas: “Toda este sostenimiento continuado de nuestras fuerzas de combate es un elemento clave para las operaciones de contrainsurgencia que requieren de logística y presencia persistentes” (5).

La página en Internet de la Central de las Fuerzas Aéreas de EEUU afirma:
    “El Sistema de Armamento del Centro de Operaciones Espaciales y Aéreas Combinadas, (CAOC, por sus siglas en inglés) conocido también como el AN/USQ-163 Falconer Weapon System, dirige y controla el amplio espectro de lo que el potencial aéreo aporta a la lucha: Vigilancia Global, Alcance Global y Poder Global. Localizado en el teatro de Operaciones de la Central de las Fuerzas Aéreas, el CAOC proporciona el mando y control del poder aéreo por todo Iraq, Afganistán y otras 18 naciones… El CAOC es un verdadero equipo conjunto de la Coalición, integrada por la Fuerza Aérea de EEUU, el Ejército de EEUU, la Marina de EEUU, el cuerpo de Marines de EEUU y los socios de la Coalición.” (6)
A mediados de este mes, la OTAN desplegó dos aviones del Sistema de Control y Alerta Aerotransportados (AWACS, por sus siglas en inglés) a Afganistán, “donde las tripulaciones se encargarán de rastrear las misiones de la Alianza contra los insurgentes talibanes” (7).

Este mes se reveló también que EEUU está añadiendo los aviones Gordon Stare a su flota de aviones teledirigidos Predator y Reaper, que son más avanzados en alcance y sofisticación que estos últimos y capaces de transmitir hasta diez videos diferentes en tiempo real. “Los Gordon Stare podrán mirar toda una ciudad al completo, por eso no habrá forma de que el enemigo sepa lo que estamos mirando, pero podemos verlo todo”, afirmó recientemente un oficial del Pentágono (8). No se ha informado si el nuevo avión no tripulado irá equipado con los devastadores misiles Hellfire que se lanzan desde los vehículos aéreos teledirigidos Predator, Reaper y Grey Eagle.

Estados Unidos ha desplegado recientemente tanques Abrams M1 a la provincia de Helmand, los primeros tanques de batalla estadounidenses fuertemente blindados utilizados en la guerra de más de nueve años de duración. La medida permite “que las fuerzas terrestres acierten a los insurgentes desde distancias mayores –y con una carga aún más letal- de lo que es posible hacer desde otro vehículo militar estadounidense. Los tanques de 68 toneladas están propulsados por un motor a reacción equipado con un cañón principal de 120mm que puede destruir una casa desde una distancia de casi dos kilómetros” (9).

El General David Petraeus, comandante de todas las fuerzas extranjeras en Afganistán, ha intensificado la guerra de contrainsurgencia en Afganistán hasta niveles de record. Los ataques y asesinatos de las fuerzas de operaciones especiales se triplicaron con creces el pasado otoño.

A primeros de ese mes, el Secretario de Defensa Robert Gates ordenó que se desplegaran 1.400 marines más hacia Afganistán, “temporalmente”, aumentando la cifra de tropas estadounidenses en el escenario de guerra hasta el autorizado nivel actual de 101.000 soldados.

El año pasado, las naciones que oficialmente suministran tropas a la OTAN para sus operaciones de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán alcanzaron la cifra de 48, exactamente la cuarta parte de los miembros de las Naciones Unidas. Ese recuento no incluye a las fuerzas armadas de Afganistán y Pakistán y otros países que han asignado fuerzas a la OTAN para el esfuerzo bélico, entre ellos Bahrain, Colombia, Egipto y Kazajstán.

En total, hay más de 140.000 tropas extranjeras en el país, 130.000 bajo el mando ahora de la OTAN:

El comandante de Misión de Entrenamiento de la OTAN en Afganistán, el Teniente General de EEUU William Caldwell, anunció el 5 de enero que el gasto del bloque militar occidental para construir un ejército-apoderado en Afganistán supondrá un gasto de 20.000 millones de dólares entre el pasado y el presente año.
    “Los 20.000 millones de dólares para 2010 y 2011 se están pagando para entrenamiento, equipamiento e infraestructura. La cifra representa un gran aumento sobre los 20.000 millones de dólares gastados entre 2003 y 2009.”
Caldwell confirmó también que la “misión de entrenamiento de la OTAN se prolongará tanto tiempo como sea necesario, pero al menos hasta 2016, cuando se espera que se haya acabado de desarrollar la fuerza aérea”.
    “No vamos a marcharnos. En todo caso, puede que nuestra organización crezca un poco más en tamaño.” (10)
El 12 de enero, el presidente de la Junta de Estados Mayores de EEUU, el Almirante Michael Mullen, ofreció una conferencia de prensa en Washington DC en la que dijo que la violencia iba a continuar aumentando durante la primavera en Afganistán a un nivel ya sin precedentes cuando la temporada de los combates empiece de nuevo.

El 24 de enero, en su última conferencia de prensa mensual, el Secretario General de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, manifestó estar de acuerdo al afirmar:
    “No creo que 2011 vaya a ser un año fácil. Continuaremos adentrándonos por el territorio de la insurgencia. Y esperamos que continúe la violencia si el enemigo contraataca.”
En su discurso del 25 de enero sobre el Estado de la Unión, el Presidente Barack Obama utilizó un lenguaje similar –“Habrá que seguir luchando duramente”-, a pesar de que enterró el tema de la guerra más grande y más larga al final de su discurso bajo una avalancha de tópicos como familia estadounidense, momento Sputnik, listos para el progreso, el futuro es nuestro para vencer, nuestro sistema de libre empresa es lo que impulsa la innovación, qué hemos hecho los estadounidenses en los últimos 200 años: reinventarnos a nosotros mismos; y otros refinamientos de cara a su campaña para la reelección el próximo año.

Hasta el día 24 de este mes, tradicionalmente tranquilo en el frente de guerra, EEUU y la OTAN habían perdido ya 27 soldados. Un ataque aéreo de la OTAN mató a tres policías afganos a primeros de mes, tras incidentes similares acaecidos el 8 y el 16 de diciembre cuando ocho soldados afganos murieron en dos operaciones de bombardeo. El 15 de enero, un soldado estadounidense disparó y mató a un soldado afgano.

Dos días después, un soldado afgano mató a un militar italiano, resultando herido otro. El soldado italiano era el muerto italiano número 36 en Afganistán. Menos de una semana después, un soldado polaco murió al este de Afganistán, era el soldado polaco número 23 que moría en el país. Un militar francés murió el 8 de enero, el número 53 de ese país.

A primeros de mes, un ataque nocturno de la OTAN en la provincia de Ghazni mató a tres civiles afganos, entre ellos un estudiante, lo que provocó las airadas protestas de cientos de personas.

Sin embargo, según el Almirante Mullen: “Debemos prepararnos para más violencia y más bajas en los próximos meses”.

Mientras, en Afganistán, hace dos semanas, el Vicepresidente Joseph Biden afirmaba que “EEUU está preparado para seguir en Afganistán más allá de 2014, si lo afganos quieren” (11).

Días más tarde, el comandante de la OTAN, el General Petraeus afirmaba: “Algunas tropas internacionales deberían permanecer en Afganistán más allá de 2014”, mientras que la declaración de la última cumbre de la OTAN aclaraba “que el proceso dependería de las condiciones, no del calendario” (12).
    “El Vicepresidente de EEUU Joseph Biden, la Canciller alemana Angela Merkel y algunos otros dirigentes mundiales han prometido que sus tropas seguirán en Afganistán aunque se supere la fecha límite acordada.” (13)
El Ministro de Asuntos Exteriores Guido Westerwelle, cuando se encontraba este mes en Pakistán camino de Afganistán, “prometió apoyar a Afganistán a largo plazo, diciendo que su país continuaría allí comprometido incluso después de 2014…” (14)

En palabras de un analista ruso:
    “No se ha conseguido ninguno de los objetivos fijados antes del despliegue de tropas a Afganistán. No se ha derrotado a los talibanes, aunque se han extendido las operaciones militares. Las fuerzas de EEUU y la OTAN siguen sin poder acceder a muchas de las regiones del país. Por consiguiente, es incorrecto decir que las fuerzas aliadas controlan Afganistán. En estas circunstancias, las fuerzas de EEUU y la OTAN no pueden retirarse del país porque tal retirada supondría una derrota.” (15)
En entrevistas con la Voice of Russia, el portavoz del Ministerio de Defensa afgano, el General Zahir Azimi, y el científico político Nasrullah Stanakzai, que vive en Kabul, aseguraron: “Es improbable que EEUU y la OTAN retiren sus tropas de Afganistán en 2014”. Azimi añadió: “Las fuerzas de seguridad del gobierno local podrán hacerse con el control de Afganistán en 2014, sin embargo, será muy improbable que veamos la retirada de las tropas de EEUU y la OTAN de este país del Sur de Asia” (16).

No sólo solo las tropas estadounidenses y de la OTAN no van a retirarse de Afganistán, ni siquiera a “reducirse” este año, como el Presidente Barack Obama prometió el 1 de diciembre de 2009, sino que sus efectivos han llegado al nivel más alto hasta la fecha y la guerra se ha expandido mientras tanto a Pakistán.

El Centro de Control del Conflictos, un grupo de investigación independiente que se concentra en el Sur de Asia, reveló en un reciente informe que los ataques con misiles de los aviones no tripulados en territorio pakistaní, descritos como “una campaña de asesinatos que se ha convertido en una campaña de venganza”, se han cobrado la vida de 2.043 personas, “en su mayoría civiles, a lo largo de los últimos cinco años (17).

El año pasado fue el más letal hasta ahora, con 134 ataques de misiles en las Áreas Tribales Federalmente Administradas (abrumadoramente en el Norte de Waziristan), asesinando a casi 1.000 personas.

El informe proporciona estos detalles:
    “Las gentes que viven en el cinturón tribal llevan normalmente, como una tradición, armas de fuego y munición. Los aviones teledirigidos estadounidenses identifican como militante a cualquiera que lleve un arma y, en consecuencia, lo matan.”
    “Muchas veces, las personas que están actuando en actividades de rescate son objeto también de ataque. La asunción de que esas personas apoyan a los militantes es completamente errónea.” (18)
Los ataques de misiles dirigidos por la CIA el año anterior mataron a 700 personas, lo que significa las tres cuartas partes del total de muertes perpetradas en los últimos dos años. A principios de 2010, Dawn, el principal periódico pakistaní en lengua inglesa, escribió:
    “Según las estadísticas recopiladas por las autoridades pakistaníes, los aviones teledirigidos estadounidenses asesinaron a 708 personas en 44 ataques de los Predator contra áreas tribales entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2009.
    “Por cada terrorista talibán o de Al Qaeda alcanzado por los aviones no tripulados de EEUU, tuvieron que morir también 140 inocentes pakistaníes. Alrededor del 90% de los muertos de esos letales ataques con misiles eran civiles, afirman las autoridades.” (19)
El último día de 2010, un comentario aparecido en la página de Internet de la agencia de noticias china Xinhua afirmaba:
    “La cifra de ataques aéreos se duplicó este año con respecto al año anterior, y la cifra de personas asesinadas en estos ataques también, lo que muestra la creciente influencia y presencia estadounidense en el territorio pakistaní.”
    “Las fuerzas de seguridad pakistaníes y los oficiales estadounidenses suelen identificar como insurgentes o sospechosos de pertenecer a la insurgencia a las personas que matan en los ataques de los aviones teledirigidos. Pero los hechos reales se pierden siempre en la distancia. En los medios de comunicación no aparecen nunca detalles tales como los nombres de los asesinados en esos ataques aéreos ni se confirman sus identidades ni se muestran sus rostros. El recuento es siempre inexacto. Junto a esos posibles militantes, una gran cifra de civiles se convierte también en víctima de los ataques de los aviones teledirigidos contra los militantes. Las personas cercanas a las víctimas alzan su voz en protesta, pero la mayoría de las veces todo es en vano.” (20)
Además de las protestas locales, el pasado mes se celebraron manifestaciones en la capital de Pakistán, Islamabad, contra los sangrientos y cobardes asesinatos perpetrados en las áreas tribales. Unas 10.000 personas se manifestaron en Peshawar al comienzo de esta semana exigiendo que pararan los ataques.

Para demostrar cuánto se preocupa EEUU por el rechazo de los pakistaníes ante los ataques de misiles y las víctimas que provocan, la CIA, en las cuatro últimas semanas:
  • El 31 de diciembre pasado, lanzaron un misil contra unos vehículos cerca de la ciudad de Ghulam Khan, en el Norte de Waziristan, matando a ocho personas.
  • Mataron a 19 personas en tres ataques de misiles en la misma región el primer día del presente año.
  • El 7 de enero, masacraron a cuatro personas más en el Norte de Waziristan.
  • Cinco días después, mataron a otras seis en cuatro ataques de misiles.
  • El 18 de enero mataron al menos a cinco personas más en el Norte de Waziristan, en un ataque contra “una casa en la que se sospechaba que había militantes albergados” (21).
  • El 23 de enero lanzaron tres ataques desde aviones teledirigidos que mataron a trece personas en el Norte de Waziristan. Los objetivos incluyeron una casa, una motocicleta y dos personas que iban en motocicleta.
Con 62 asesinatos en 24 días, EEUU todavía está a tiempo de matar también este año a otros mil pakistaníes en lo que Harold Koh, del Departamento de Estado, llama muertes selectivas en oposición a asesinatos selectivos. El uso del último término, aunque no en su práctica, está mal visto por la ley estadounidense.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, al aprobar varias resoluciones sobre Afganistán desde septiembre de 2001 condenando el terrorismo pero no la guerra, se ha erigido en cómplice de la expansión de una guerra que se cobra ya las vidas de 10.000 afganos al año y tres pakistaníes al día. Una guerra que incluye 1.000 salidas aéreas de EEUU y la OTAN (bombardeos, ataques de misiles y de vuelos rasantes con ametralladoras) sobre Afganistán y una media de dos letales ataques semanales con misiles en Pakistán.
A nivel oficial, no existe prácticamente oposición a una guerra que, si calculamos por días, está en su décimo año, y por el calendario en su undécimo. Y podrían contarse con los dedos de una sola mano la cifra de países entre los 192 estados miembros de las Naciones Unidas que de alguna manera se han opuesto a la guerra en Afganistán y Pakistán.

Cuando la Unión Soviética intervino en Afganistán a finales de 1979 (con el apoyo de ambas facciones del gobernante Partido Democrático Popular de Afganistán), EEUU convocó al resto de naciones –en la Asamblea General, no en el Consejo de Seguridad- para que condenaran la acción. Se aprobó una resolución que exigía “la retirada total, inmediata e incondicional de las tropas extranjeras de Afganistán”, en una votación de 104-18 sólo 18 días después de que las tropas extranjeras llegaran al país. Según destacados funcionarios militares y políticos occidentales, las tropas de EEUU y la OTAN permanecerán en Afganistán al menos quince años tras la invasión de 2001.

Los muyahaidines de Afganistán y del Noroeste de Pakistán suponían una amenaza potencial mucho mayor para la Unión Soviética, que tenía fronteras con Afganistán, que la que los talibanes pueden representar, incluso en teoría, para EEUU, Canadá y sus socios europeos de la OTAN.

Incluso el más fanático defensor de la actual guerra no podría contener la risa cuando se afirma que más de 150.000 soldados extranjeros están en el Centro y Sur de Asia para “cazar a Osama bin Laden” y “combatir a al-Qaida”. Imposible, después de diez años. (Aunque Obama en su discurso sobre el Estado de la Unión persistió en asegurar que “al-Qaida y sus socios sigue planificando ataques contra nosotros”.)

El mundo está acusado –y condenado- por tolerar y apoyar activamente una guerra de duración desmesurada con un uso desproporcionadamente bestial de la fuerza por la mayoría de las potencias militares más importantes del mundo (tres de ellas naciones con armas nucleares). Por aceptar el concepto de guerra indefinida, en términos prácticos permanente, como un estado natural de cosas en el siglo XXI, como la prerrogativa exclusiva de la autoproclamada única superpotencia militar del mundo y su falange de socios miembros de la OTAN.

NOTAS:
1) Reuters, 11 enero 2011.
2) Agence France-Presse, 24 enero 2011.
3) Stars and Stripes, 18 enero 2011
4) WAVY, 3 enero 2011
5) Afghanistan Airdrop Levels Reach New Frontier, Departmento de Defensa, 20 enero 2011
6) “U.S. Air Forces Central Combined Air and Space Operations Center”
7) Aero-News.net/Agence France-Presse, 14 enero 2011
8) Daily Telegraph, 26 enero 2011
9) Washington Post, 19 noviembre 2010
10) Associated Press, 5 enero 2011
11) Voice of America News, 11 enero 2011
12) Pajhwok Afghan News, 17 enero 2011
13) Ibid
14) Deutsche Presse-Agentur, 9 enero 2011
15) Yevgeny Kryshkin, “U.S. troops to stay in Afghanistan” Voice of Russia, 12 enero 2011, http://english.ruvr.ru/2011/01/12/39462890.html
16) Pyotr Goncharov: US, NATO to stay on in Afghanistan?
Voice of Russia, 31 diciembre 2010, http://english.ruvr.ru/2010/12/31/38429252.html
2010, The Year of Assassination by Drones, Conflict Monitoring Center, enero 2011
18) Asian News International, 3 enero 2011
19) Dawn, 2 enero 2010
20) Misbah Saba Malik: “Drone strikes lead to disaster in Pakistan”, Xinhua News Agency, 31 diciembre 2010
21) Xinhua News Agency, 19 enero 2011


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lunes, 28 de febrero de 2011

danza macabra de cinismo


Fidel Castro Ruz*

La política de saqueo impuesta por Estados Unidos y sus aliados de la OTAN en el Oriente Medio entró en crisis. Esta se desató inevitablemente con el alto costo de los cereales, cuyos efectos se hacen sentir con más fuerza en los países árabes donde a pesar de sus enormes recursos petroleros, la escasez de agua, las áreas desérticas y la pobreza generalizada del pueblo contrastan con los enormes recursos derivados del petróleo que poseen los sectores privilegiados.

Mientras los precios de los alimentos se triplican, las fortunas inmobiliarias y los tesoros de la minoría aristocrática se elevan a millones de millones de dólares.

El mundo arábigo, de cultura y creencia mayoritariamente musulmana, se ha visto humillado adicionalmente por la imposición a sangre y fuego de un Estado que no fue capaz de cumplir las obligaciones elementales que le dieron origen, a partir del orden colonial existente hasta fines de la Segunda Guerra Mundial, en virtud del cual las potencias victoriosas crearon la ONU e impusieron el comercio y la economía mundiales.

Gracias a la traición de Sadat en Camp David el Estado árabe palestino no ha podido existir, pese a los acuerdos de la ONU de noviembre de 1947, e Israel se convirtió en una fuerte potencia nuclear aliada a Estados Unidos y la OTAN.

El Complejo Militar Industrial de Estados Unidos suministró decenas de miles de millones de dólares cada año a Israel  y a los propios estados árabes sometidos y humillados por éste.

El genio ha salido de la botella y la OTAN no sabe cómo controlarlo.

Van a tratar de sacarle el máximo provecho a los lamentables sucesos de Libia. Nadie sería capaz de saber en este momento lo que allí está ocurriendo. Todas las cifras y versiones, hasta las más inverosímiles, han sido divulgadas por el imperio a través de los medios masivos, sembrando el caos y la desinformación.

Es evidente que dentro de Libia se desarrolla una guerra civil. ¿Por qué y cómo se desató la misma? ¿Quiénes pagarán las consecuencias? La agencia Reuters, haciéndose eco del criterio de un conocido banco de Japón, el Nomura, expresó que el precio del petróleo podría sobrepasar cualquier límite:

“‘Si Libia y Argelia suspenden la producción petrolera, los precios podrían llegar a un máximo por encima de 220 dólares por barril y la capacidad ociosa de la OPEP sería reducida a 2,1 millones de barriles por día, similar a los niveles vistos durante la guerra del Golfo y cuando los valores tocaron los 147 dólares por barril en el 2008′, aseveró el banco en una nota.”

¿Quiénes podrían pagar hoy ese precio? ¿Cuáles serían las consecuencias en medio de la crisis alimentaria?

Los líderes principales de la OTAN están exaltados. El Primer Ministro británico, David Cameron, informó ANSA, “…admitió en un discurso en Kuwait que los países occidentales se equivocaron en apoyar gobiernos no democráticos en el mundo árabe.” Se le debe felicitar por la franqueza.

Su colega francés Nicolás Sarkozy declaró: “La prolongada represión brutal y sangrienta de la población civil libia es repugnante”.

El canciller italiano Franco Frattini declaró “‘creíble’ la cifra de mil muertos en Trípoli [...] ‘la cifra trágica será un baño de sangre’.”

Hillary Clinton declaró: “…el ‘baño de sangre’ es ‘completamente inaceptable’ y ‘tiene que parar’…”

Ban Ki-moon habló: “‘Es absolutamente inaceptable el uso de la violencia que hay en el país’.” “…’el Consejo de Seguridad actuará de acuerdo a lo que decida la comunidad internacional’.”
“‘Estamos considerando una serie de opciones’.

Lo que Ban Ki-moon espera realmente es que Obama diga la última palabra.

El Presidente de Estados Unidos habló en la tarde de este miércoles y expresó que la Secretaria de Estado saldría para Europa a fin de acordar con sus aliados de la OTAN las medidas a tomar. En su cara se apreciaba la oportunidad de lidiar con el senador de la extrema derecha de los republicanos John McCain; el senador pro israelita de Connecticut, Joseph Lieberman y los líderes del Tea Party, para garantizar su postulación por el partido demócrata.

Los medios masivos del imperio han preparado el terreno para actuar. Nada tendría de extraño la intervención militar en Libia, con lo cual, además, garantizaría a Europa los casi dos millones de barriles diarios de petróleo ligero, si antes no ocurren sucesos que pongan fin a la jefatura o la vida de Gaddafi.

De cualquier forma, el papel de Obama es bastante complicado. ¿Cuál será la reacción del mundo árabe y musulmán si la sangre en ese país se derrama en abundancia con esa aventura? ¿Detendrá una intervención de la OTAN en Libia la ola revolucionaria desatada en Egipto?

En Iraq se derramó la sangre inocente de más de un millón de ciudadanos árabes, cuando el país fue invadido con falsos pretextos. ¡Misión cumplida! proclamó George W. Bush.

Nadie en el mundo estará nunca de acuerdo con la muerte de civiles indefensos en Libia o cualquier otra parte. Y me pregunto: ¿aplicarán Estados Unidos y la OTAN ese principio a los civiles indefensos que los aviones sin piloto yankis y los soldados de esa organización matan todos los días en Afganistán y Pakistán?

Es una danza macabra de cinismo.

http://www.cubadebate.cu

domingo, 20 de febrero de 2011

caerá el muro de los petrodólares: las élites occidentales y sus clones continúan internándose en la «senda del bosque» de la historia



Con este número 52 del GEAB*, nuestro equipo celebra dos aniversarios importantes en cuanto al plazo de anticipación. Es en efecto en febrero de 2006, exactamente hace pues cinco años, el GEAB N°2 encontró repentinamente un éxito mundial anunciando el próximo « Desencadenamiento de una importante crisis mundial » caracterizada particularmente por « El fin de Occidente tal como se lo conoce desde el 1945 ». Y hace dos exactamente a través del GEAB N°32, en febrero de 2009, el LEAP/E2020 anticipaba el principio de la fase de desarticulación geopolítica mundial para la fines del mismo año. En ambos casos, es importante notar que el interés innegable suscitado por estas anticipaciones a nivel internacional y medible particularmente por los millones de lectores de los comunicados públicos relacionados, sólo ha sido comparable al silencio de los principales medios de comunicación sobre estos mismos análisis y la oposición feroz (en Internet) por la gran mayoría de los expertos y especialistas económicos, financieros o geopolíticos. 

Tasa de desempleo oficial (12/2010) - Fuente: BMGBullion, 01/2011
Tasa de desempleo oficial (12/2010) - Fuente: BMGBullion, 01/2011 

Sin embargo, al iniciarse este 2011, la mayor parte del mundo no duda que estamos totalmente inmersos en un proceso de proporciones histórica viendo al mundos post-1945 derrumbarse, con Estados Unidos a la cabeza, mientras que la comunidad internacional se desarticula cada día un poco más, así como también el tejido social y económico de la inmensa mayoría de los países (1). Pero esta evidencia actual no impidió, desde luego, que durante 2006 « responsables políticos y expertos » (2), aseguraban que no se vislumbraba ningún riesgo de grave crisis en el horizonte; y en 2009, que era absurdo de imaginar el menor riesgo de desarticulación del orden mundial y menos todavía del orden social. Por desgracia, hoy, la capacidad intelectual de estas élites no parece haber mejorado ya que los mismos « responsables y expertos » no imaginaron como posible hace solamente dos meses que en Túnez y luego Egipto la caída de sus regímenes estaba próxima. Gobiernos e instituciones internacionales ciegas (3), expertos y medios de comunicación superados (4),… las élites occidentales y sus clones de las diferentes regiones del mundo, continúan internándose en el « holzweg » de la Historia, caminos forestales que no llevan a ninguna parte, o más exactamente como lo subrayaba Heidegger, que conducen a alguna parte sólo si se tiene la humildad de estar constantemente escuchando al bosque y sus señales (5).

Sin embargo, aunque las señales pasan a ser verdaderas sirenas de alerta, nuestras élites parecen decididas a hacer todo lo posible para ignorarlas. Tomemos un ejemplo muy reciente: la comparación de los acontecimientos que afectan al mundo árabe con la Caída del Muro de Berlín. Nuestro equipo constató que esta imagen que utilizamos desde 2006 para ayudar a comprender el proceso en curso de la desintegración del poder de Estados Unidos, ahora es tomada alegremente por dirigentes políticos (Angela Merkel en primer lugar (6)) y expertos de todo género. Con todo, hasta ahora, incluso quienes hacen esta comparación parecen inhibidos de proseguir su desarrollo intelectual hasta el final, es decir hasta lograr entender la dinámica de los acontecimientos. Se limitan a describir, sin analizar. 
 

Tasa de desempleo por país en el mundo árabe y en el Irán - Fuente: Le Temps, 11/02/2011 2011
Tasa de desempleo por país en el mundo árabe y en el Irán - Fuente: Le Temps, 11/02/2011 2011 

Sin embargo, este « muro » que se derrumba fue construido por alguien, o algo así, para un propósito específico. El « Muro de Berlín » había sido construido por el régimen alemán oriental, dentro del contexto más general de la « Cortina de Hierro », la URSS quiso separar tan firmemente como fuera posible el bloque comunista de Occidente. Y esto pretendía esencialmente evitar cualquier cuestionamiento del poder en manos del partido único en cada país comunista para perpetuar el control, por parte de Moscú, de los países de Europa del Este, a cambio, Moscú aseguraba apoyo sin falla y prebendas de todo género a los dirigentes de los países de Europa del Este. El colapso del « Muro de Berlín », desafiando el monopolio del poder y consiguientemente los objetivos que servía, se tradujo en unos pocos meses en la caída sucesiva de los regímenes comunistas en toda Europa del Este para finalizar dos años más tarde con la disolución de la URSS y el final de setenta años de poder absoluto del Partido Comunista ruso.

Entonces, si también es un « muro » lo que está visiblemente se está cayendo en el mundo árabe, para tener la esperanza de anticipar los acontecimientos que siguen es esencial poder responder a estas preguntas: ¿ quién lo construyó? y ¿ Con que fin? Las respuestas no son tan difíciles para quién mira la actualidad sin anteojeras ideológicas:


. este « muro » ha sido construido por cada uno de los dictadores (o regímenes) árabes de la región con el fin de asegurarse el mantenimiento del monopolio del poder y de las riquezas del país, evitando toda posibilidad de desafío a su partido único o a su legitimidad dinástica (en los reinos). En este sentido, hay muy poca diferencia entre las camarillas en el poder en los países árabes y las que dirigían los países comunistas.


. este « muro » se integraba en un dispositivo más general implementado por Washington para preservar su acceso preferencial (en USD) a los recursos petroleros de la región y resguardar los intereses de Israel. La integración con el dispositivo de defensa de Estados Unidos, impulsada por el aparato militar y de seguridad de estos países (salvo Siria y Libia), que asegura (que tenga) un firme apoyo estadounidense, le permite (secretamente) a los dirigentes árabes implicados gozar de prebendas en todo género sin riesgo de cuestionamientos por fuerzas interiores o exteriores.


Reflexionando un poco más en relación con la comparación con la Caída del Muro de Berlín, durante la
Conferencia sobre Seguridad en Munich, la canciller alemana habría podido dirigirse a su vecina de debate, la Secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton, preguntándole: « ¿no piensa que los acontecimientos actuales de Túnez y Egipto son las primeras señales de la caída de todos los regímenes que dependen de Washington para su supervivencia y qué podrían, en particular, conducir a un rápido colapso del sistema de suministro petrolero de Estados Unidos, tal como fue implementado hace décadas? ¿ Y por consiguiente del sistema global de facturación del petróleo con el rol central del USD? (7) ». En tal caso la audiencia de la Conferencia de Munich sobre Seguridad repentinamente habría percibido que finalmente discutían algo serio (8). Ángela Merkel habría podido añadir: « y acerca de Israel, ¿no piensa que esta caída del « muro » conducirá muy rápidamente a la necesidad de reconsiderar toda la política israelí-estadounidense en la región? » (9). Entonces el milagro, la Conferencia de Munich sobre Seguridad habría puesto pie en el siglo XXI y el debate euro-estadounidense podría haberse enraizado en el mundo real en vez de divagar en la virtualidad transatlántica y la lucha contra el terrorismo.

Por desgracia, como todos sabemos, este intercambio no se efectuó. Las divagaciones de nuestros dirigentes probablemente continúen con la consecuencia de acentuar despiadadamente las conmociones del año 2011, como lo anticipáramos en el GEAB N°51. 
 

Rendimiento anual relativo de 40 clases de activos (en el %,  valorización en USD) (en verde: ganancia / en rojo: pérdida)  Fuente: Chris Martenson, 04/02/2011
Rendimiento anual relativo de 40 clases de activos (en el %, valorización en USD) (en verde: ganancia / en rojo: pérdida) Fuente: Chris Martenson, 04/02/2011 

Sin embargo, el LEAP/E2020 está convencido que los acontecimientos actuales del mundo árabe, cuyos mecanismos habíamos anticipado correctamente, son ante todo la traducción regional de las tendencias de fondo de la crisis sistémica global y en particular de la desarticulación geopolítica mundial (10). A este respecto, son los síntomas de conmociones mayores en los trimestres venideros. Consideramos en particular que el fin de 2011 estará caracterizado por lo que nuestro equipo llama la « Caída del muro de los petrodólares » (11) que generará inmediatamente un importante shock monetario-petrolero para los Estados Unidos. Es, por otra parte, una de las principales materias de este GEAB N°52 conjuntamente con una anticipación más general de la evolución del mundo árabe (incluso un indicador preciso del riesgo-país en la región). Por otra parte nuestro equipo analiza la aceleración que experimenta el proceso de surgimiento de Eurolandia y sus consecuencias para el Euro y la situación en Europa. Por fin, presentamos nuestras recomendaciones relativas a todos estos acontecimientos.

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Notas
:

(1) Hasta el FMI, aunque con la imaginación poco desarrollada, ahora menciona el espectro de guerras civiles a través de todo el mundo como lo reporta el
TelegraphThe Onion del 24/01/2011 se ejercita con éxito en el humor negro en un asombroso artículo, pero revelador del ambiente actual, que menciona la nominación por la Fundación del Patrimonio Mundial, patrocinada por Goldman Sachs, de la « Brecha entra ricos y pobres del planeta » como la 8 ° Maravilla del mundo a causa de su amplitud ya sin equivalente. 


(2) Ponemos comillas porque según nuestra opinión un responsable que no prevé nada y un experto que no sabe nada son, en realidad, impostores.

(3) La CIA y el gobierno francés constituyen dos ejemplos ilustrativos de esta tendencia general: no vieron en lo mas el otro se paseaba al más alto nivel (Primer ministro y Ministro de los Asuntos Exteriores) en le núcleo de estos países Aunque la simple lectura de nuestras anticipaciones de 2008 (
GEAB N°26Spiegel del 03/02/2011,« La revolución, cosa que no es buena para los negocios », podríamos añadir sobre todo cuando no se la vio venir. Sobre la materia habría podido ponerlos sobre aviso ya que entonces fueron descritas exactamente las tendencias que desembocaron en los acontecimientos tunecinos y egipcios de estas últimas semanas. 

(4) En este sentido, los inversores y los agentes económicos que se contentaron con estos análisis se encuentran hoy en dificultades serias ya que « El Dorado » promovido a base de reportajes y comentarios « iluminados » se transformaron repentinamente en trampa para capitales, en zonas inestables, en previsiones inciertas. Las « fantásticas ventajas competitivas », por su parte, pasaron a ser en una noche o casi un « riesgo-país insoportable ». Deslocalización, subcontratación, turismo, construcción de infraestructuras,… para el conjunto de estas actividades el contexto social, legal, económico, monetario y financiero de los países en cuestión se proyectan hacia lo desconocido.

(5) Breve comentario filosófico y metodológico: sin ninguna premeditación, nuestro equipo se ajusta una vez más en un enfoque muy franco-alemán ya que nuestro trabajo de anticipación se apoya no sólo en esta noción de « escuchar » y revelar de realidad muy caro a Heidegger, sino en el enfoque defendido por Descartes: la definición de un método racional. Esta es por otra parte una síntesis que debería inspirar a los que actualmente trabajan a definir las futuras características de la gobernanza de Eurolandia. Para saber más sobre eso sobre el tema del « camino » de Heidegger y Descartes, puede ser útil leer la página del sitio
Digressions. Y para comprender mejor el método utilizado por LEAP/E2020 e intentar aplicarlo por usted mismo, le recomendamos a Manual de Anticipación Política publicado por Ediciones Anticipolis.

(6) Fuente:
Bundeskanzlerin, 10/02/2011

(7) Ya asistimos a un movimiento de amplitud alrededor del petróleo, ya que Estados Unidos se apresta a abandonar su propio índice de la cotización del petróleo,
WTI, para adoptar el índice europeo Brent al cual Arabia Saudita ya se convirtió en 2009, abandonando el WTI. La divergencia de los precios entre ambos indicios culminó con la crisis egipcia. Volveremos sobre la cuestión petrolera en otro capítulo de este número del GEAB. Fuente: Bloomberg , 10/02/2011

(8) Esta conferencia, a ejemplo del
Foro de Davos, tiene un aire deliciosamente retro. Los organizadores y los participantes parecen no haber comprendido que el mundo al cual pertenecen ya desapareció, que sus debates no no interesan a nadie del mundo « real » y que las numerosas horas de emisiones que se les dedican en los canales internacionales de televisión son inversamente proporcionales a los espectadores que las siguen. Con más de 1.500 participantes estadounidenses y británicos contra 58 latinoamericanos y menos de 500 asiáticos, Davos encarna innegablemente un foro típico del « mundo pre crisis », confirmado por su firma lingüística, el monolingüismo anglófono (hasta sobre su sitio Web). Monolingüismo o multilingüismo constituye por otra parte, según LEAP/E2020, el primer criterio muy simple de evaluación para saber si un proyecto o una organización con vocación de internacional pertenece al mundo pre crisis o al contrario ya comienza a adaptarse al mundo post crisi.

(9) Sobre este tema, lea el excelente editorial de Larry Derfner en el
Jerusalem Post du 09/02/2011.

(10) Washington dio prueba así de una absoluta falta de preparación, luego de una evidente indecisión, confirmando no sólo el fin de todo liderazgo estadounidense a nivel internacional sino de la aceleración de un proceso de parálisis del poder central americano. Para comprender la importancia del fenómeno, hay que recordar que Egipto es uno de los países en el mundo que está directamente más financiado y encuadrado por los Estados Unidos desde fines de los setenta. Por otra parte, el
New York Times del 12/02/2011 resume muy bien la situación, tratando de presentarla como una estrategia cuando es únicamente una falta de ella, describiendo la gestión de la crisis por Barack Obama como que es una « straddle », una técnica bursátil que consiste en tratar de cubrir de ambas partes cuando se huele que un acontecimiento importante sucederá pero no se tiene idea del sentido que tomará. De paso, el artículo ilustra la brecha entre lo « antiguo » y lo « modernos » que esta crisis hizo emerger en el corazón del poder estadounidense. Pero, volvemos más detalladamente, en otra parte de este GEAB, sobre todos estos aspectos y sus consecuencias.
 

(11) Que es un segmento estratégicamente esencial de el « Muro del Dólar », como el « Muro de Berlín » fue para el conjunto de la « Cortina de hierro ».

Jeudi 17 Février 2011
http://www.leap2020.eu/

domingo, 13 de febrero de 2011

¡¡Indignaos!!

Ignacio Ramonet*

Tiene 93 años. Se llama Stéphane Hessel. Y la historia de su vida es una fabulosa novela. Lo era ya, en cierto modo, antes mismo de que naciera. Algunos quizás recuerden aquella película de François Truffaut, Jules et Jim. Pues bien, la mujer anticonformista interpretada por Jeanne Moreau, y uno de sus dos amantes (1), Jules, judío alemán traductor de Proust, fueron sus padres. En la atmósfera artística del París de los años 1920 y 1930, Stéphane Hessel creció rodeado de los amigos de la casa, entre otros, el filósofo Walter Benjamin, el dadaísta Marcel Duchamp y el escultor Calder...

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, se alista en la Resistencia y se suma, en Londres, al equipo del general De Gaulle, quien le confía una peligrosa misión en territorio francés. Detenido por los nazis, es torturado y deportado al campo de exterminio de Buchenwald, de donde trata, una y otra vez, de evadirse. Lo acaban capturando y lo condenan a la horca. A punto de ser ejecutado, consigue usurpar la identidad de un muerto y logra por fin evadirse. Se une a la lucha por la liberación de Francia, inspirado en los principios del Consejo Nacional de la Resistencia que promete una democracia social, la nacionalización de los sectores energéticos, de las compañías de seguros y de la banca, y la creación de la Seguridad Social.

Después de la victoria, De Gaulle lo envía –tiene apenas 28 años– a Nueva York, a la ONU, cuyos fundamentos teóricos se están acicalando entonces. Allí, Hessel participa, en 1948, en la elaboración y redacción de uno de los documentos más trascendentales de los últimos seis decenios: la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Regresa luego a París para integrarse en el gabinete socialista de Pierre Mendès-France, que inicia la descolonización, pone fin a la guerra en Indochina, y prepara la independencia de Túnez y Marruecos. 

Los años más recientes, este noble y persistente defensor de las causas justas, diplomático de profesión, los ha consagrado a protestar sin descanso contra el trato dispensado a los “sin papeles”, a los gitanos, a todos los inmigrantes...
 
Y si hoy nos referimos a él, es porque acaba de publicar un librito, más bien un breve panfleto político de 30 páginas, devenido –en la Francia popular sublevada contra la regresión social–, un excepcional éxito editorial y un fenómeno social. Gracias al boca a boca y, sobre todo, a las nuevas redes sociales, el texto, ninguneado al principio por los medios de información dominantes, ha conseguido franquear las censuras y llenar de esperanza miles de corazones. En apenas unas semanas, de este repertorio de las injusticias más indignantes, ya se han vendido (cuesta 3 euros) más de 650.000 ejemplares... Algo jamás visto. Su título: una consigna, ¡Indignaos! (2).
 
Dice Balzac que el panfleto “es el sarcasmo convertido en bala de cañón”. Añade Stéphane Hessel que la indignación es la pólvora de toda explosión social. Dirigiéndose a sus lectores, les recomienda: “Deseo que halléis un motivo de indignación. Eso no tiene precio. Porque cuando algo nos indigna, nos convertimos en militantes, nos sentimos comprometidos y entonces nuestra fuerza es irresistible”.

Los motivos de indignación no escasean: “En este mundo, dice Hessel, hay cosas insoportables”. En primerísimo lugar: la naturaleza del sistema económico responsable de la actual crisis devastadora. “La dictadura internacional de los mercados internacionales” constituye además, según él, “una amenaza para la paz y la democracia”. “Nunca, afirma, el poder del dinero fue tan inmenso, tan insolente y tan egoísta, y nunca los fieles servidores de Don Dinero se situaron tan alto en las máximas esferas del Estado”.

En segundo lugar, Hessel denuncia la desigualdad creciente entre los que no tienen casi nada y los que lo poseen todo: “La brecha entre los más pobres y los más ricos jamás ha sido tan profunda; ni tan espoleados el afán de aplastar al prójimo y la avidez por el dinero”. A guisa de enmienda sugiere dos propuestas sencillas: “Que el interés general se imponga sobre los intereses particulares; y que el reparto justo de la riqueza creada por los trabajadores tenga prioridad sobre los egoísmos del poder del dinero”.

En temas de política internacional, Hessel afirma que su “principal indignación” es el conflicto israelo-palestino. Recomienda que se lea “el informe Richard Goldstone de septiembre de 2009 sobre Gaza (3), en el cual este juez sudafricano, judío, que incluso se declara sionista,  acusa al ejército israelí”. Relata su visita reciente a Gaza, “prisión a cielo abierto para un millón y medio de palestinos”. Una experiencia que lo sobrecoge y solivianta. Aunque no por ello reniega de la no-violencia.  Al contrario, reafirma que “el terrorismo es inaceptable”, no sólo por razones éticas sino porque, al ser “una expresión de la desesperación”, no resulta eficaz para su propia causa pues “no permite obtener los resultados que la esperanza puede eventualmente garantizar”.

Hessel convoca el recuerdo de Nelson Mandela y de Martin Luther King. Ellos, dice, nos indican “el camino que debemos aprender a seguir”. Porque, para avanzar, sólo existe una conducta: “apoyarnos en nuestros derechos, cuya violación –sea quien sea el autor de ésta–, debe provocar nuestra indignación. ¡No transijamos jamás con nuestros derechos!”.

Finalmente, se declara partidario de una “insurrección pacífica”. En particular contra los medios masivos de comunicación en manos del poder del dinero, y que “sólo proponen a los ciudadanos el consumo de masas, el desprecio hacia los humildes y hacia la cultura, la amnesia generalizada y una competición a ultranza de todos contra todos”.

Stéphane Hessel ha sabido expresar con palabras, lo que tantos ciudadanos golpeados por la crisis y por las medidas de regresión social sienten en el fondo de sí mismos. Ese sentimiento de que les están arrebatando sus derechos, esos anhelos punzantes de desobedecer, esos deseos de gritar hasta perder el aliento, esas ganas en fin de protestar sin saber cómo... 

Todos esperan ahora la segunda entrega. Cuyo título, lógicamente, sólo puede ser: ¡Sublevaos!

(1) El otro era Pierre-Henri Roché, autor de la novela con el mismo título llevada a la pantalla por François Truffaut.
(2) Stéphane Hessel, Indignez-vous!, Indigène éditions, Montpellier, 2010.
(3) NDLR: “Human Rights In Palestine And Other Occupied Arab Territories. Report of the United Nations Fact Finding Mission on the Gaza Conflict”, Naciones Unidas, Nueva York, 15 de septiembre de 2009.


* http://www.monde-diplomatique.es


lunes, 7 de febrero de 2011

túnez y egipto: la crisis alimentaria, combustible de la cólera popular


Michael R. Krätke*


Ya se anunció el verano pasado: se avecina la próxima crisis alimentaria para la mayoría de la población mundial.  Las Naciones Unidas alertaron a comienzos de 2011 de nuevas revueltas de pobreza. Se dice que la crisis alimentaria mundial de 2008, que condujo a precios récord de los alimentos básicos y provocó revueltas sociales desde México a Indonesia, podría repetirse. Ahora se ha demostrado que los funcionarios de la ONU tenían razón. El 2008 la necesidad condujo a sangrientos disturbios en los países pobres, no sólo en Haití, sino también en Egipto.

El índice de precios de alimentos de la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas inglesas) –un cesto de compra básico con trigo, maíz, arroz, soja, azúcar, aceite y productos lácteos– llegó a su cota más elevada desde 1990, el año de su introducción. Desde entonces se encuentra, con 215 puntos, por encima del valor de 213'5 puntos de junio de 2008, cuando la crisis de entonces alcanzó su punto culminante. En diciembre los índices para el trigo, el aceite, el maíz, el arroz, la carne y la leche pulverizaron todos los récords: el maíz registró una subida del 60%, el trigo del 43% y el azúcar del 77%. Incluso en la bienestante Europa aumentaron los precios de los alimentos para los consumidores en un año que se despedía con inflación, mientras en otras regiones del mundo se intentaba conjurar la malnutrición y la lucha diaria para la supervivencia que acarrea el alza de precios.   

La mayoría de los países africanos dependen hoy de la importación de alimentos, mientras que los estados árabes, con Egipto a la cabeza, se han consolidado ya como los mayores importadores de cereales del mundo. En Túnez, Argelia y Egipto los hogares deben invertir de un 40 a un 50% de sus ingresos en la compra de alimentos, de modo que el 'boom' de los precios del 20 hasta el 25% que se vivió a partir de noviembre apenas pudo ser absorbido. Mucho menos por una población abrumadora joven que padece un insoportable desempleo. Sin trabajo no hay salario, poco pan y menos carne todavía. No es ninguna sorpresa que la gente haya llevado su desesperación a las calles.

El gobierno de Mubarak ha subvencionado fuertemente la importación de alimentos, a la que destina cerca del siete por ciento del Producto Interior Bruto (BIP) del país con el objetivo de mantener mal que bien la estabilidad de los precios. Sin embargo, es claro que esta medida no alcanza a atrapar a los precios al alza del mercado mundial. Sólo la carne en Egipto valía un cuarto más que antes del cambio de año, lo que condujo a que en los restaurantes cairotas no se ofreciesen ya platos con carne. Al fin y al cabo, ¿quién podía costeárselos?

DEMOS GRACIAS AL DINERO BARATO

La actual crisis alimentaria comprende varias regiones del planeta a pesar de la en parte buena cosecha media del año 2010, comparable a la de 2007 y 2008. Por vez primera los principales gobiernos de los países industriales han declarado querer poner coto a la especulación en las bolsas a futuros. Naturalmente, el aplauso no es unánime: los economistas vulgares están en contra, la especulación no podría nunca influir en los precios de las mercancías porque éstos son resultado de la oferta y la demanda. Por desgracia, las bolsas a futuro funcionan de una manera muy diferente ya desde mediados del siglo XIX.

Aunque el volumen del mercado de materias primas, especialmente de los mercados agrario y de alimentos, es pequeño comparado con los mercados de divisas o acciones, en las últimas décadas creció de manera perceptible y ofreció a cada vez más inversores un campo de acción lucrativo. Hace ya mucho tiempo que las bolsas a futuros para alimentos han sido secuestradas por bancos, fondos de inversión y hedge funds, que es tanto como decir: por los especuladores profesionales mejor organizados. Goldman Sachs, JP Morgan, Barclays y el Deutsche Bank manejan allí el dinero de inversores, a quienes a su vez venden certificados de gran éxito en las bolsas a futuros que son sumamente atractivos para los poseedores de grandes fortunas, porque muchos de estos fondos especiales en pocos meses adquieren un 20% y más de su valor inicial. Como consecuencia, el dinero fluye hacia el comercio con materias primas. Grandes especuladores, fondos de inversión o de hedge funds individuales se encuentran cómodos junto a la caja registradora donde pueden comprar un siete, un ocho o un diez por ciento de la cosecha mundial de cacao, arroz o trigo. Los precios no son imperturbables. La cantidad de contratos a futuros en alimentos que se comercian en las bolsas de todo el mundo (sobre todo en Chicago) ha subido como la espuma. Decenas de miles de estos contratos, con un volumen de miles de millones, son exactamente iguales a la hora de las transacciones, donde los grandes bancos y hedge funds controlan a gran escala las materias primas y los alimentos y actúan inflando los precios.

La propuesta de la comisión reguladora estadounidense CFTC a comienzos la semana anterior de limitar los ítem para la especulación en las bolsas a futuros que un mismo vendedor puede tener al mismo tiempo a un 25% del volumen total, dice mucho. En Europa todavía no hay ni una sola norma que obligue a informar sobre los derivados de valores agrarios. Sin una política de dinero barato e inundación de capital como la que la Reserva Federal estadounidense y otros bancos centrales han propuesto no se dará este desarrollo. Los negocios especulativos con alimentos se manejarán, como siempre, a crédito. Lo que valió para el 2008 valdrá para el 2011.

Lo que pueden hacer los gobiernos en contra de la especulación –la compra de stocks alimenticios, como en Arabia Saudí o Algeria, o la prohibición de exportaciones, como en Rusia y Ucrania– podría generar en los precios del mercado mundial un 'boom' adicional. No es ninguna sorpresa que incluso al Banco Mundial le recorra un escalofrío la espalda y advierta a voz en grito de la existencia de una guerra comercial en torno a los alimentos y a las materias primas artificialmente encarecidas. Esta guerra hace tiempo que se libra, y lo hace sin piedad y a pleno rendimiento.